Violación en Pamplona: el caso en el que participó un Guardia Civil

Según el relato de la chica, de 18 años, cuatro jóvenes la forzaron a tener sexo en un portal. Uno de ellos era guardia civil.
Miércoles 20 de julio de 2016
Lo que iba a ser una escapada a una de las fiestas más populares del verano se convirtió en la peor noche de su vida: cuatro hombres la violaron, uno detrás de otro, la grabaron y luego se fueron corriendo. Uno de ellos, por sorprendente que parezca, era un Guardia Civil que acababa de terminar su formación y estaba a la espera de incorporarse a su primer destino.

El 6 de julio, ella llegó a Pamplona desde Madrid en coche con un amigo. La chica tenía 18 años. Salieron de fiesta hasta que el amigo se retiró. Como muchos otros jóvenes que acuden a los sanfermines, dormía en el coche. Ella siguió la fiesta con unos amigos de la universidad con quienes se había encontrado. Pero alrededor de las 3 de la mañana los perdió.

La chica estaba sentada en un banco sola cuando 4 desconocidos se pusieron a hablar con ella. Quiso irse pero insistieron en acompañarla

Entonces se sentó en un banco a descansar. En el banco de al lado había 4 chicos. Según la descripción, tenían acento andaluz. Eran de Sevilla. Ellos se pusieron a hablar y le preguntaron que dónde iba a dormir. Ella respondió que lo haría en el coche con su amigo y que, de hecho, se iba a ir en ese momento. Ellos la insistieron y le dijeron que también iban a dormir en un coche y se ofrecieron a acompañarla.

Comenzaron a caminar y, mientras uno hablaba con ella, los otros tres iban por delante. En un determinado momento, los tres de delante se giraron y comenzaron a manosearla. Ella se sintió incómoda y quiso seguir su camino por otra calle, sola. No la dejaron. La presionaron e hicieron hincapié en que la iban a acompañar.

Pasaron por delante de un hotel donde el conserje no dejó entrar a los chicos —tenían entre 25 y 28 años—, ya que no eran clientes. Entonces, en el número 5 de la calle Tafalla vieron a una chica entrar al portal. Aprovecharon la puerta abierta para meterse dentro. Uno de los chicos la cogió de un brazo y otro, del otro.

"Una vez dentro me rodearon los cuatro y me tiraron al suelo, en esa posición me quitaron el sujetador y me quitaron los botones del pantalón", dice el relato. Uno le sujetaba el cuello, otro le tapaba la boca y otro la sujetaba de la cintura. Así, la violaron uno detrás de otro. En un primer momento intentó gritar y defenderse, pero luego no pudo hacer nada. Según cuenta, ella estaba "bloqueada" por la situación.

Cuando terminaron con la agresión, los chicos se fueron corriendo. También le robaron el teléfono móvil. Ella se puso la ropa como pudo y salió desorientada a la calle. Se sentó en un banco a llorar hasta que una pareja que pasaba por ahí la ayudó. Llamaron a la policía. Fue atendida en el Complejo Hospitalario de Navarra y luego prestó declaración ante dos agentes, alrededor de las 7 de la mañana.

Gracias a la meticulosa descripción de los agresores, junto a las imágenes de las cámaras de seguridad de una calle por la que pasaron, la policía los detuvo a las pocas horas. Los cuatro fueron localizados en la plaza de toros por un agente de la Policía Local. Tras confirmarse su identificación, más agentes les siguieron y les arrestaron fuera de la plaza. Hay un quinto detenido que dormía en el coche.

Todos están en prisión provisional sin fianza. El Guardia Civil ha sido revocado del destino y ha sido suspendido del cuerpo. La institución policial hizo público un comunicado en el que dijo:

“La decisión del Director General de la Guardia Civil se basa en que los hechos delictivos que se investigan por la autoridad judicial, además de por su gravedad, han provocado una importante alarma social, hieren la sensibilidad de los ciudadanos en general y generan un notable desprestigio de la institución a la que pertenece el investigado, desde hace además pocos meses” .

Durante las fiestas de San Fermín se han denunciado al menos otras 3 violaciones y ha habido un total de 17 detenidos.