FMI prevé que el PBI argentino caerá el 1,5% en 2016

Para Alejandro Werner, director del Departamento organismo, “el impacto adverso” de la “transición” económica en nuestro país fue “mayor de lo previsto”.
Miércoles 20 de julio de 2016
El Fondo Monetario Internacional ratificó que 2016 será un mal año para la Argentina. Según las previsiones del FMI, la economía tendrá una retracción de 1,5% en el año en curso, pero se espera que el próximo traiga un crecimiento de 2,8%. Así se señaló en el marco de una conferencia de prensa dada en Washington por Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, en la que se refirió a las perspectivas de América Latina y el Caribe.

Según Werner, "en Argentina la transición a un marco de política macroeconómica más coherente y creíble sigue avanzando, y debería afianzar las perspectivas de crecimiento a mediano plazo". Sin embargo, advirtió que "el impacto adverso en la actividad a corto plazo ha sido mayor de lo previsto".

El Fondo reconoció que el ajuste de los precios relativos en el primer semestre de 2016 -tras la depreciación del tipo de cambio y el alza de las tarifas de los servicios públicos- "ha acelerado la inflación y perjudicado el consumo privado".

En cuanto a las perspectivas, Werner sostuvo que "la actividad económica probablemente empezará a recuperarse hacia finales de 2016, a medida que la inflación se modere gradualmente, que se estimule el gasto y que se reduzcan las tasas de interés".

Al respecto señaló que "se prevé que la orientación más acomodaticia de las políticas monetaria y fiscal promueva el crecimiento en 2017", pero advirtió que probablemente "complique el cumplimiento de las metas fiscales y de inflación anunciadas este año".

Con relación a Brasil - el principal socio comercial de la Argentina - Werner sostuvo que "el PIB siguió contrayéndose en el primer trimestre, pero menos de lo previsto, lo que hace pensar que la contracción ampliamente esperada para 2016 será menos drástica de lo que se había concebido". De todas formas, el Fondo proyecta una caída de 3,3% durante este año para el principal socio del Mercosur.

El Fondo prevé que la desaceleración económica de la economía brasileña "toque fondo este año, y en 2017 la actividad económica debería registrar cierto crecimiento positivo, aunque el elevado nivel de desempleo impondrá un lastre a la demanda interna".

Werner recordó que el gobierno interino de Brasil ha delineado "una estrategia de reducción gradual del déficit con el fin de moderar las presiones de gasto insostenible a mediano plazo". A su juicio, "los mercados han visto con muy buenos ojos la estrategia propuesta de consolidación, y el gobierno tiene que centrar sus esfuerzos en superar los desafíos de la implementación".