Tras paro de médicos, vuelve la Policía a los hospitales

Será desde este viernes y acordaron con el Gobierno porteño un plan progresivo para mejorar la seguridad. La huelga fue por la agresión a una doctora del Fernández.
Viernes 22 de julio de 2016
Tras el paro de 24 horas que llevaron adelante los médicos de los 33 hospitales públicos de la Ciudad, se acordó que a partir de este viernes volverá a haber personal policial. También se conformará una mesa de trabajo para avanzar con las medidas que reclaman los profesionales agrupados en la Asociación de Médicos Municipales (AMM). Y se volverán a reunir el martes, con la presencia de representantes del Ministerio de Salud.

La reunión de ayer contó con la participación del secretario de Seguridad y su equipo, miembros de la Jefatura de Gabinete, representantes de las fuerzas policiales y de la AMM. Se acordaron cuatro puntos: conformar un grupo de trabajo para confeccionar un plan de seguridad definitivo para los hospitales; incrementar la presencia policial; trabajar con el ministerio de Salud en un plan de mejoras de las estructuras edilicias para las guardias, los consultorios externos y los centros de salud; y, por último, elaborar un plan integral de seguridad. “Pero que no sea coyuntural sino perdurable en el tiempo”, remarcó Jorge Gilardi, presidente de la AMM.

El sábado a la mañana, un hombre atacó a enfermeros y pacientes que esperaban en la guardia del Hospital Fernández e hirió en la mano a una médica. “Estaba atendiendo a un paciente que había ingresado a través de la ambulancia y en el mismo consultorio se encontraba otra persona durmiendo en una camilla. Le solicitamos si se podía retirar para poder atender al paciente y empezó a amenazarnos y a agredirnos. De casualidad en ese momento había personal policial en el hospital, porque se había solicitado por otro paciente, y se acercaron para ayudarnos y pedirle que se retire”, contó Jimena Roca, una de las médicas agredidas.

En lugar de retirarse el hombre agarró un caño que estaba con las cosas de limpieza, lo estrelló contra una pared y empezó a golpear las ambulancias. “Comenzó a amenazar y a corrernos por el pasillo de ingreso a los consultorios de la guardia. Logré trabar con mi pierna una puerta y quedamos del otro lado con una enfermera. El rompió el vidrio del ojo de buey y seguía tratando de pegar a través de ese agujero”, agregó Roca.

Aunque la situación se precipitó tras la situación del sábado, el conflicto se remonta a abril de 2011, cuando el entonces Gobierno nacional decidió retirar los 1.200 agentes de la Policía Federal que cumplían adicionales en 114 edificios públicos de la Ciudad, entre ellos los hospitales. La seguridad quedó a cargo de empresas privadas, cuya responsabilidad es cuidar los bienes materiales pero no intervenir en ataques a médicos y pacientes.

En julio de este año, la AMM había presentado un proyecto de reforma del Código Penal para que las agresiones al equipo de salud de un hospital, sanatorio o cualquier otro centro médico sean consideradas como un agravante del delito de lesiones. "Nosotros estamos acostumbrados a que nuestros médicos corran por la vida de los pacientes, no que tengan que correr para salvar sus vidas de un ataque", consideró Gilardi sobre el episodio del Fernández.

“Estamos seguros de que lo mejor no sería la presencia policial. La solución tiene que ver con leyes, educación, controles e instituciones firmes, pero estamos tratando de hacer una política con las fuerzas de seguridad para que, mientras tanto, se pueda trabajar tranquilo, en un escenario seguro en los hospitales públicos”, había dicho el miércoles Gilardi a Clarín. E insistió sobre la importancia de las mejoras edilicias en guardias, consultorios externos y centros de salud, para proteger a los trabajadores.

“El Plan de Seguridad en el que vamos a trabajar tendrá la dinámica necesaria para ir adaptándose a las distintas realidades de cada centro de salud y su finalidad es que tanto los médicos como los pacientes estén seguros”, sostuvo Marcelo D'Allesandro, secretario de Seguridad de la Ciudad, tras el encuentro.