Pactaban citas por Badoo, los drogaban y los desvalijaban

Los acusados utilizaban la violencia física para reducir y obligar a las víctimas, que creían acudir a una cita amorosa, a entregar las direcciones de sus propiedades.
Viernes 29 de julio de 2016

Seis personas fueron detenidos acusados de integrar una organización que captaba a hombres a través de supuestas citas por la red social Badoo, los narcotizaba, los secuestraba y los obligaba a entregar las llaves de sus casas para robarlas.


Los acusados utilizaban la violencia física para reducir y obligar a las víctimas, que creían acudir a una cita amorosa, a entregar las direcciones de sus propiedades. La fiscal Estela Andrades y el juez Diego Slupski, con intervención del secretario Alejandro Ferro, allanaron una vivienda en la ciudad bonaerense de Avellaneda adonde los imputados llevaban a las víctimas.

Allí las sometían a brutales golpizas (fueron hallados restos de dientes y manchas de sangre), las retenían con precintos plásticos en sus manos y pies, las obligaban a hacer sus necesidades en tachos de lata y sólo las liberaban después de haberles robado sus pertenencias y sus casas.

Los detenidos serán indagados entre hoy y el lunes próximo, acusados de una serie de delitos que van desde la privación ilegal de la libertad hasta la asociación ilícito.
Según revelaron fuentes judiciales, en la causa está prófuga una mujer que fungía como “anzuelo” de las víctimas, a las que contactaba para supuestas citas a través de la red Badoo.

Cuando se concretaba el encuentro, los hombres eran reducidos y llevados en sus propios vehículos o en rodados de los imputados a la vivienda de Avellaneda, donde permanecían hasta que se concretaban los robos.

El despliegue, la organización, la logística y sobre todo, la posibilidad de que existan más casos no denunciados o en vías de esclarecimiento, insinúan la posibilidad de un entramado con multiplicidad de hechos y víctimas.

De hecho, esta misma semana se produjo un episodio de similares características en el barrio porteño de Balvanera, cuya investigación está a cargo de la fiscal de instrucción Romina Monteleone, que los investigadores sospechan que fue cometido por los mismos autores.