Julio De Vido destinó fondos a negocios de su mujer

A pedido del ex ministro de Planificación kirchnerista, empresas estatales y municipios contrataban a su esposa, Alessandra Minicelli, para la organización de exposiciones y eventos.
Lunes 1 de agosto de 2016
El ex ministro de Planificación, Julio De Vido, le pidió a empresas públicas que participaran de las exposiciones que organizó su mujer, Alessandra Minnicelli, para lo cual debieron desembolsar sumas importantes

La esposa de De Vido también les vendió servicios a intendencias para la organización de distintos eventos, que dependían de los fondos que administraba su marido para obras públicas en la gestión de Cristina Kirchner. Así lo demuestran diversos documentos a los que accedió este diario.

Nucleoeléctrica Argentina (NASA) maneja las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse y fue una de las grandes beneficiadas con los subsidios del Estado durante el kirchnerismo. En 2014, por caso, recibió $ 6608,3 millones.

La nota interna del 31 de agosto de 2015 es reveladora de los manejos de De Vido y Minnicelli . Sostiene: "El Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios ha requerido la participación de Nucleoeléctrica Argentina en el Tercer Congreso Internacional de Responsabilidad Social", un encuentro organizado por Minnicelli entre el 10 y el 11 de septiembre del año pasado en La Rural. En otros términos: la cartera de De Vido le ordenó a una de las empresas que estaban bajo su órbita que comprara los servicios que había ofrecido su mujer.

La empresa que administra las centrales nucleares puso $ 1,14 millones más IVA entre 2013 y 2015 ($ 300.000 en 2013, $ 490.000 en 2014 y $ 350.000 en 2015) por un stand de 74 metros cuadrados. En total, suman $ 1,379 millones. En dólares, según el tipo de cambio del día en que se emitieron los pedidos, son US$ 176.000,54.

Minnicelli no oculta su lugar en ningún momento. Un año antes, el 10 de septiembre de 2014, le mandó una carta al presidente de NASA, José Antúnez, para invitarlo al congreso de ese año, que contó entre los oradores a los premios Nobel de Economía Paul Krugman y Amartya Sen. Allí sostiene que el encuentro es "organizado por la Fundación Observatorio de Responsabilidad Social (FORS) y Fonres RSE, ambas empresas presididas por la Dra. Alessandra Minnicelli". También participaron la UBA, la UTN La Plata y la Sindicatura General de la Nación (Sigen). La nota fue firmada en conjunto con Bernardo Kliksberg, presidente académico.

Una nota similar fue enviada a NASA con fecha del 20 de julio del año pasado. En todos los casos el evento fue comercializado por la empresa Be Singular. LA NACION intentó contactarla, pero no obtuvo respuesta.

La empresa que manejaba Antúnez también le hizo otros favores a De Vido. Por caso, le financió un libro de 816 páginas sobre su gestión titulado Néstor y Cristina Kirchner: planificación y federalismo en acción. Le costó a NASA $ 1.689.000.

Hay más ejemplos del vínculo comercial virtuoso entre Minnicelli y las empresas públicas que respondían a su marido. La resolución 12.359 de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), que maneja del lado argentino la central hidroeléctrica del mismo nombre, autorizó el 4 de octubre de 2013 la participación de la empresa pública como expositora en el 1er. Congreso Internacional de Responsabilidad Social entre el 14 y el 16 de octubre de ese año en el hotel Holiday Inn, según el expediente que vio LA NACION.

Los principales organizadores fueron FORS y Fonres, los emprendimientos de Minnicelli, que a su vez fue la encargada de dar las "palabras de bienvenida" al evento.

De acuerdo con los registros de Yacyretá, que dependía del Ministerio de Planificación, "conforme la propuesta presentada" por el Congreso, pagó $ 100.000 por un stand de 14 metros cuadrados en la exposición. Según el tipo de cambio del 22 de octubre, día en el que se pagó la factura emitida por Be Singular, fueron algo más de US$ 17.000 que puso la hidroeléctrica, otra de las grandes favorecidas con los subsidios del Estado en los 12 años del kirchnerismo.