Fariña: "Todos trabajaban al mando de Néstor y Cristina"

El "arrepentido" reveló cómo funcionaba el mecanismo de "retornos" y "recaudación", que se inició durante la gestión de los Kirchner en Santa Cruz y que luego se trasladó a la órbita nacional.
Lunes 1 de agosto de 2016
Leonardo Fariña, imputado en la causa de la ruta del dinero K, amplió su declaración por escrito y brindó nuevos detalles sobre el entramado de la corrupción kirchnerista en torno la obra pública.

"Todos trabajaban bajo el mando de Néstor y Cristina Kirchner", aseguró relevar cómo funcionaba el mecanismo de "retornos" y "recaudación", que se inició durante la gestión de los Kirchner en la provincia de Santa Cruz y que luego se trasladó a la órbita nacional a partir del 25 de mayo de 2003.

El primer paso que permitió "pavimentar los caminos para el cobro de las coimas" fue la modificación de la ley de Obras Públicas. El Poder Ejecutivo impulsó un nuevo sistema que permitió reemplazar el "acopio" de materiales -que le permitía al constructor congelar el precio de los insumos- por los "anticipos financieros".

Por esta reforma, el contratista que ganaba una licitación accedía a un pago inmediato de entre el 10% y el 20% de la obra a fines de ayudarlo con la puesta en marcha del proyecto.

De acuerdo con los dichos de Fariña, ese porcentaje era el que los empresarios adjudicatarios luego debían abonar en concepto de retorno a distintos funcionarios del Ministerio de Planificación que manejaba Julio De Vido. Entre ellos, mencionó a Ricardo Jaime, Juan Pablo Schiavi, José López, Roberto Baratta y Rafael Llorens.

Para justificar los pagos, la mayoría de las empresas emitían numerosas facturas truchas y solicitaban protección del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, quien exigía una coima del 5 por ciento.