Gas en Argentina: de dónde viene y cuánto se gasta

Como la producción local no alcanza, el país recurre a Bolivia, a Chile y a buques transoceánicos para satisfacer su demanda. En diez años, el país pasó de ser exportador del hidrocarburo a importador neto.
Miércoles 3 de agosto de 2016
Con una producción local en baja y una demanda interna creciente, la Argentina tuvo que multiplicar su importación de gas para abastecer sus necesidades.

En diez años, el país pasó de ser exportador del hidrocarburo a importador neto. Según el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, las compras al exterior crecieron más de un 550%. Se pasó de comprar 1.734.946 Mm3 en 2005 a superar los 11.388.077 Mm3 en 2015, con el consecuente impacto negativo para su balanza comercial.

Bolivia fue el único proveedor en 2005 pero luego tuvo que recurrir a países como Chile para abastecerse porque su oferta no era suficiente.

Los registros de importación muestran que el suministro mensual del hidrocarburo proveniente de Bolivia estuvo por debajo de los volúmenes pautados en 2016. En enero, por ejemplo, el promedio del suministro diario fue un 6,5% menor al pautado, mientras que en marzo fue un 11,9% inferior.

La brecha se agudizó a partir de mayo, cuando el suministro estipulado debía crecer. Problemas técnicos en algunos pozos y jornadas de mantenimiento que suspendieron la producción algunos días fueron algunos de los argumentos esgrimidos para explicar esta situación, que incluso llevó al Gobierno argentino a limitar la comercialización de GNC en estaciones de servicio y el suministro de gas a industrias para mantener la demanda en hogares.

ACUERDO CON CHILE
El convenio firmado por Enarsa y ENAP (Empresa Nacional de Petróleo de Chile) establece una importación total de 362 Mm3 de gas entre el 17 de mayo y el 31 de agosto. A diferencia de Bolivia, que produce gas, Chile importa energía para abastecer su demanda interna: compra cargamentos de gas licuado de petróleo en barcos provenientes del sudeste asiático, los regasifica en sus plantas procesadoras y utiliza parte de ese volumen para exportación.

El ingreso del gas a la Argentina, que pagará un total de US$ 95 millones por este contrato, se efectúa mediante dos gasoductos: Gas Andes y Norandino. Según los términos del convenio, por el primero de ellos ingresarán 276 Mm3 (un cargamento de 90 Mm3 y dos de 96Mm3), a un precio de US$ 7,20 el millón de BTU. En tanto, por el segundo gasoducto se importarán 86 Mm3 (un cargamento), a US$ 6,90 el millón de BTU.

GAS TRANSPORTADO EN BARCOS

Qatar, Trinidad y Tobago, Nigeria o Australia son algunos de los países desde donde procedieron los barcos con cargamentos de gas natural licuado (GNL) contratados por la Argentina en lo que va de 2016. En esta modalidad, se licitan y compran buques que transportan el hidrocarburo, que amarran en los puertos de Escobar y Bahía Blanca, donde se regasifica el cargamento para volcarlo a la red. Ambas terminales tienen una capacidad máxima de regasificación diaria de 17 Mm3.

El precio por importar gas en esta modalidad es variable, de acuerdo con cada licitación, aunque según se desprende de los datos del Enargas, el promedio pagado en 2016 es de US$ 5,05 el millón de BTU en Bahía Blanca y US$ 5,30 en Escobar.

De acuerdo con los datos del organismo, en el primer semestre de 2016 la Argentina importó 2416 Mm3 de gas en esta vía (45% del volumen total de importaciones). De esa cantidad, 1308,8 Mm3 ingresaron vía Escobar (25 buques), con desembolsos totales por US$ 259,3 millones, mientras que por Bahía Blanca se adquirieron 1107 Mm3 (13 barcos) por US$ 223,2 millones.

A su vez, están programados arribos hasta fines de agosto, con licitaciones que ya fueron concretada, aunque desde el Enargas sostienen que la importación de gas vía buques podría extenderse hasta octubre, dependiendo de la evolución de la demanda interna. (Fuente: La Nación)