La portabilidad en el móvil repunta cuatro años después

El cambio de operador, que se estaba enfriando desde 2013 debido al impacto de la convergencia, resurge en el segundo trimestre del año.
Jueves 18 de agosto de 2016
Sorpresa en el mercado español de telefonía móvil. Después de cuatro años de caída continua en el volumen de la portabilidad -que permite cambiar de operador conservando el número-, el último trimestre con datos oficiales de la CNMC muestra un inusual repunte.

Aunque en el primer semestre del año, entre enero y junio, el volumen total de clientes que se han cambiado de operador continúa acusando una caída respecto al mismo periodo del año anterior (2,74 millones frente a 2,8, con un descenso del 2,1%), como ha ocurrido en años anteriores, en el último trimestre, entre abril y junio, las cifras se han invertido, con una portabilidad de 1,339 millones, un 4,6% superior a los 1,28 millones de abril-junio de 2015.

Este dato rompe una tendencia lógica de caída de portabilidad, impulsada por el enorme éxito de la convergencia, es decir, de las ofertas que integran en una sola el fijo, la banda ancha, el móvil y la TV. España es el país europeo en el que más éxito ha tenido la convergencia, debido a que es el único en el que esta tendencia ha sido impulsada por el líder, Telefónica.

Pero ese éxito ha tenido como consecuencia una paulatina reducción de la portabilidad, la principal manifestación de la competencia. Movistar Fusión, el pionero de las ofertas convergentes, se lanzó en octubre de 2012, e inicialmente tuvo un impacto positivo en la portabilidad -que anteriormente había sufrido por la supresión de los subsidios a los móviles por parte de Movistar y Vodafone en marzo de 2012- porque los clientes que tenían un operador de ADSL diferente al del móvil unificaron su suministro, escogiendo en su mayoría como proveedor unificado al que proporcionaba el ADSL o cable.

Eso llevó a un fuerte repunte de la portabilidad en los primeros meses después del lanzamiento de Fusión y de las ofertas equivalentes de sus rivales, que se lanzaron inmediatamente después, como se aprecia en los datos de la primera mitad de 2013. Sin embargo, un año después, cuando esa unificación de proveedores ya había avanzado mucho, la portabilidad empezó a caer debido a que los clientes con fijo, móvil y TV con el mismo proveedor están mucho más fidelizados. Es más difícil cambiarse de operador, especialmente si el proveedor sigue añadiendo servicios adicionales, como acaba de hacer Movistar, al incorporar obligatoriamente a toda su base de clientes de Movistar Fusión, unos 4,3 millones, casi toda la Liga.

Y ese frenazo continuo de la portabilidad se había mantenido hasta ahora. Una menor portabilidad es una bendición para los tres grandes operadores (Movistar, Orange y Vodafone), ya que supone un notable ahorro de costes, no sólo en comisiones al canal de distribución, sino también en costes administrativos. Por tanto, el nuevo auge de la portabilidad en un mercado en el que la competencia llevaba enfriándose desde 2013, es una mala noticia para los grandes operadores.