Hay 43 detenidos por el asesinato del viceministro

Se los relaciona con el ataque a golpes que recibió Rodolfo Illanes, en una protesta de cooperativistas mineros, que le costó la vida.
Sábado 27 de agosto de 2016
La Policía de Bolivia detuvo a 43 personas en relación con la investigación del asesinato del viceministro de Régimen Interior, Rodolfo Illanes, muerto a golpes en el contexto de una protesta de cooperativistas mineros que reclaman la derogación de una ley para el sector.

Los efectivos policiales ingresaron con una orden judicial en oficinas de las federaciones de cooperativas mineras de La Paz en busca de los principales dirigentes de la protesta que paralizó tres días al oeste de Bolivia.

Entre los detenidos figura el presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin), Carlos Mamani, líder de la protesta que se opone a la vigencia de la ley que establece la formación de sindicatos para el sector.

Asimismo, se clausuró la emisora de radio de la Fencomin y el personal de la entidad fue obligado a prestar una declaración judicial para recupera la libertad.

También se dictó una prohibición de viajar al exterior para 15 dirigentes mineros, entre ellos el presidente de la Confederación Nacional de Cooperativas de Bolivia, Albino García.

El ministro de Defensa, Reymi Ferreira, informó anoche que agentes de inteligencia ya habían detenido entonces a entre 100 y 120 personas en relación con el asesinato de Illanes, y negó que el gobierno fuera a enviar tropas militares a la zona del conflicto.

Illanes fue asesinado a golpes por manifestantes que lo habían secuestrado cuando se disponía a dar una conferencia de prensa en uno de los puntos del departamento La Paz donde los mineros bloqueaban rutas, y a donde había ido con el propósito de negociar una salida al conflicto.

Además del viceministro, tres mineros murieron entre el miércoles y ayer jueves en enfrentamientos con la policía, y al menos otros 40 quedaron heridos, según fuentes gremiales.

El asesinato de Illanes fue condenado por la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, que lo calificó como “un hecho totalmente criminal” y criticó a los líderes de la protesta por no evitar que los manifestantes “reaccionen de forma fuerte e inaceptable”.

El crimen del viceministro también fue repudiado por la Organización de Naciones Unidas (ONU), que en un comunicado difundido por su oficina en La Paz lo consideró “gravísimo y lamentable”, y urgió a las autoridades a “identificar, procesar y sancionar a los autores materiales e intelectuales”.