AFI presentó denuncia penal y desmintió espionaje ilegal

La Agencia Federal de Investigaciones negó que lleve a cabo actividades ilícitas, ante las versiones de que hacía escuchas ilegales desde un edificio de Libertador y Jorge Newbery.
Jueves 1 de septiembre de 2016
El Director General de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, y la subdirectora del organismo, Silvia Majdalani, presentaron una denuncia ante el fuero federal penal desmintiendo que el organismo realizara espionaje ilegal, como pidieron así también una serie de medidas de pruebas, ante la difusión de esa información.

Según trascendió en el viejo edificio de Comodoro Py, la presentación está relacionada con versiones periodísticas de la supuesta existencia de una "estación de espionaje ilegal", en el barrio porteño de Palermo, desde la que se habrían efectuado "escuchas".

Estos rumores, que fueron publicadas por algunos medios, según el escrito que presentaron ambos funcionarios, hacen referencia a "actividades expresamente prohibidas por la ley de Inteligencia Nacional".

Las fuentes tribunalicias indicaron que los responsables de la AFI desconocieron esos hechos y presentaron una denuncia penal a fin de que la Justicia investigue los mismos.

La información periodística aseguraba que un inmueble ubicado en el primer piso de la esquina de la Avenida del Libertador y Jorge Newbery se utilizarían equipos que permiten interceptar comunicaciones a 500 o 600 metros. Además, se indica que en el primer piso del edificio emplazado en esa esquina habría una oficina que desde hace años sería utilizada por los anteriores responsables de la AFI y que los actuales "la siguieron utilizando", un hecho que tanto Arribas como Majdalani desmintieron.

Asimismo, en la nota periodística se afirma que el 27 de agosto pasado tres móviles estacionados en Libertador y Jorge Newbery se habrían usado para "desarmar" esa supuesta oficina con equipamiento de escucha ilegal. De acuerdo con las fuentes judiciales consultadas, en la denuncia la AFI aclaró que todas las tareas que realiza la Agencia son desarrolladas dentro del marco legal vigente y -en casos como este- bajo órdenes emanadas de autoridades judiciales.

Es que la oficina que realiza ahora las escuchas -conocida antes como "Ojota", por Observaciones Judiciales- está bajo control de la Corte Suprema, en un organismo que preside el camarista Martín Irurzun y que se denomina Dirección de Captación de Comunicaciones del Poder Judicial.