"Ley de Góndolas" podría bajar precios de alimentos un 30%

Una ley que obligue a los supermercados a ofrecer productos de pequeñas y medianas empresas podría forzar una baja considerable para los alimentos de consumo masivo.
Lunes 5 de septiembre de 2016

Así lo señaló en un análisis el Instituto de Estudios de Consumo Masivo (Indecom) sobre la iniciativa que impulsaría el Poder Ejecutivo nacional para desalentar la suba de precios en los alimentos y otros productos.


El Gobierno anunció la semana pasada que estudia implementar la llamada "Ley de Góndolas", una iniciativa que se aplicó en Ecuador con el objetivo de desacelerar la suba de precios y fomentar las economías regionales. "Hay una idea hace rato de copiar una ley de Ecuador, la Ley de Góndolas, para darle cabida a los productos de economías regionales y de pymes para instaurar la competencia", señaló el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay.

El análisis del Indecom señaló que el proyecto, que evalúa impulsar la administración Cambiemos, aparece como un “plan auspicioso para frenar las subas desmedidas de precios" y, a la vez, "permitiría mayor competencia". La consultora realizó un relevamiento sobre cuál podría ser el impacto de la iniciativa que promueve que las cadenas de supermercados estén obligadas a ofrecer hasta un 20% de sus espacios de venta a productos de pequeñas y medianas empresas y del interior del país.

De tal estudio se desprende que "La Ley de Góndolas podría bajar los precios hasta un 30%", y agrega que “el 80% de los consumidores ven con buenos ojos la propuesta expresada por el ministro Prat Gay”.

El trabajo de relevamiento de precios y consulta a consumidores y comerciantes se llevó a cabo en la Ciudad de Buenos Aires, GBA, Mar del Plata y Rosario.

El Presidente del Indecom, Miguel Calvete, señaló que "existen diferencial de hasta un 30% entre productos elaborados por pequeñas industrias y los que producen las grandes compañías" que concentran la oferta. Y remarcó que "hoy es casi nula la participación de los pequeños productores en las grandes superficies de ventas".

"La aplicación de la norma impulsada por el Gobierno permitiría que los consumidores gasten menos porque podrían optar por los artículos más económicos, sino que, además, aumentaría la competencia y obligaría a las grandes empresas a bajar los precios para no perder ventas", indicó Calvete.