Las mujeres poderosas tienen menos sexo

Miércoles 14 de septiembre de 2016

¿Alguna vez te has preguntado cuánto sexo tienen las parejas casadas? Dependiendo del estudio que leas, parece haber tantos tipos de vida sexual como matrimonios.


De acuerdo con un estudio sobre bienestar sexual realizado por el instituto Kinsey, 13% de las parejas casadas reportan tener sexo un par de veces por año, 45% dicen hacerlo un par de veces por mes, 34% reportan tener sexo dos a tres veces por semana y 7% cuatro o más veces semanalmente.


La palabra clave aquí es "reportan". El mayor reto para los investigadores de temas sexuales es que en la mayoría de los estudios, los participantes simplemente informan sobre su propio comportamiento, es decir que los resultados pueden ser exagerados. Los hombres son quienes suelen sobreestimar la frecuencia de sus relaciones sexuales.


Ahora, un estudio agrega un nuevo factor a la ecuación de la sexualidad. Se trata de una encuesta aplicada en seis países africanos que muestra que entre más poder tiene una mujer dentro del hogar, menos actividad sexual experimenta. Específicamente, si es la única responsable por las grandes compras que realiza la familia, así como las decisiones con respecto al cuidado de la salud o las obligaciones, suele tener menos sexo. La esposa que comparte estas tareas con su pareja tiene más sexo que las mujeres que cargan con toda la responsabilidad.


En occidente hemos experimentado un incremento en el poder económico y sexual de las mujeres. Un estudio realizado por la National Sleep Foundation en Australia encontró que una de cada cuatro parejas están demasiado exhaustas para tener sexo. Esta estadística brinda la pregunta: ¿son las parejas las que están cansadas, o sólo las esposas? Después de todo, son las mujeres quienes controlan la vida sexual de la mayoría de los matrimonios.


Finalmente, el sexo puede ser un intercambio de poder. Él conquista el poder sexual y ella conquista su masculinidad. El poder de tomar decisiones en el hogar suele estar atado al poder financiero: aquel que lo gana, lo gasta. Así que este estudio nos hace pensar en las mujeres que ganan más que sus esposos. ¿Ellas eligen un modelo femenino de sexualidad en sus relaciones porque pueden, o simplemente están muy cansadas?