Stiuso dijo que Cristina le ordenó no investigar a Irán

El espía dijo a la Justicia que a mediados del 2012 sus jefes le trasmitieron la orden de la entonces presidenta de interrumpir la búsqueda de pruebas contra cinco iranies.
Viernes 23 de septiembre de 2016
El ex director general de Operaciones de la SIDE Antonio Stiuso afirmó a la jueza con lujo de detalles que a mediados del 2012 la ex presidenta Cristina Kirchner le ordenó, a a través de sus jefes, que frenara la investigación sobre Irán como autor ideológico del atentado contra la AMIA de 1994. El ex hombre fuerte del espionaje K también aseguró que el entonces Secretaria Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, le sugirió lo mismo a Nisman.

De comprobarse lo que dijo Stiuso se complicará la situación judicial de la ex presidenta porque esas órdenes se encuentran en el delito de obstrucción de la Justicia.

La declaración textual de Stiuso sobre ese punto se conoció ayer, tras el paso del caso Nisman de Palmaghini al juez federal Julián Ercolini luego de una decisión de la Corte, en fuentes judiciales consultadas. Además, trascendió después de que el presidente Mauricio Macri pidiera en la ONU colaboración para esclarecer el atentado más grave de la historia argentina, sin mencionar a Irán, aunque luego hizo una aclaración e incluyó a esa república islámica.

En esa testimonio, el ex asesor de inteligencia de Nisman reveló que a principios del 2012 estaba trabajando en “avances” sobre la pista iraní. En todo momento elogió su trabajo en la causa AMIA desde el 2002 en adelante sin la más mínima autocrítica.

Durante una declaración testimonial de 8 horas, que hasta ahora se mantenía en reserva y solo se conocía por trascendidos, Stiuso relató que “a mediados del año 2012 (no recuerdo con exactitud la fecha), el subsecretario de Inteligencia (Francisco “Paco” Larcher) me manifestó que no debía continuar con la confección de ese informe (de los avances), ya que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le había manifestado que no estaba interesada en que hagamos mayores y/o nuevos aportes a la causa AMIA”. Dijo tener testigos de ese diálogo y aseguró que Zannini “le hizo saber de esas circunstancias al fiscal Alberto Nisman en una reunión que se realizó en la Casa de Gobierno”.

A fines de marzo de este año, Palmaghini citó a declarar a Larcher quien negó haber dado esa orden. Larcher es amigo de la numero dos de la AFI, Silvia Magdalani. “Nunca me dijeron que le diga a Jaime que ni él ni Nisman siguieran investigando al pista iraní”, afirmó Larcher. Ahora esta controversia deberá ser investigada por Ercolini, a menos que saque testimonio y habra una nueva causa judicial.

Stiuso recordó que Nisman iba, en ese momento, a presentar el informe sobre la red de inteligencia y terrorismo de Irán en América Latina y un análisis sobre una presentación ante la ONU para que ese organismo colabore con la justicia argentina para lograr la efectiva comparencia de los iraníes”. Pero “Larcher le pidió a Nisman que se acerque a la Casa Rosada para hablar de ese tema con Zannini, quien le dijo que no debía efectuar ninguna presentación nueva en la causa AMIA por cuento la presidenta tenía previsto referirse al tema en un par de meses en la asamblea de la ONU”, agregó.

Pero para su sorpresa y la de Nisman, el 25 de septiembre del 2012 Cristina en vez de presionar a Irán para que colabore con la causa, “anunció que había instruído al canciller Timerman para que se reúna con su par iraní, Ali Salehi, con el fin de intentar un acuerdo que contribuya a esclarecer el atentado”. Esas negociaciones terminaron con el memorándum de entendimiento de enero del 2013 que “escribió el doctor Juan Martín Mena”, quien pasaría en diciembre del 2012 a ser el número dos de la SI (ex SIDE), mientras que Parrilli era el nexo con los sectores pro iraníes del dirigente piquetero ultra K Luis D'Elia y el líder de Quebracho, Fernando Esteche. Reveló que, entonces, Nisman mandó un oficio a la SI para que le informen sobre los “avances” de Stiuso lo que provocó revuelo. Sucedió que tanto él como Nisman se había negado a dejar de investigar la pista iraní.

A partir de ese momento, aseguró que comenzaron una serie de ataques y amenazas contra él y Nisman desde medios de comunicación K y la jefa de los fiscales, Alejandra Gils Carbó, en un clima de hostilidad.

En octubre del 2012, precisó que Gils Carbó manipuló al fiscal José María Campagnoli para que pidiera su detención en el caso del extraño secuestro del dirigente ferroviario K Severo Caballero en Avellaneda. Incluso que Gils Carbó le “dio copias de lo actuado” a Larcher, pero luego, preocupada, le mandó a decir a través de Nisman que no quería tener “ningún inconveniente” con él.

En marzo del 2013, luego de la firma del pacto con Irán, dijo que se enteró que Cristina “le había solicitado al dirigente político y ex intendente de Malvinas Argentinas Mario Ishi, en una entrevista personal que debía sacarle de encima a Javier Fernández, Larcher y Jaime Stiuso”. Aseguró que Larcher le “reconoció ese encargo” y que le advirtió que a diferencia de la época de Néstor Kirchner “le habían sacado el colchón”. La reunión en que Cristina hizo ese encargo “fue confirmada por algunos secretarios privados de la Presidenta”.

Después incluyó en esa supuesta campaña la muerte del ex agente de la SIDE “El Lauchón” Viale el 9 julio del 2013 en manos del grupo Halcón de la policía bonaerense en un supuesto operativo antidrogas. Dio por válidas las versiones de que ese día el iba a estar en la casa de Viale para un asado y que la maniobra “era para ejecutarme a mi”. Entre una enumeración de amenazas nombró a un periodista K de un canal de cable y a un financista K involucrado con una famosa “cueva” de la city porteña.

Narró que el 15 de mayo del 2014 cuando la Cámara Federal declaró inconstitucional el pacto con Irán, Cristina convocó a Larcher a su despachó para trasmitirle su ira y responsabilizarlo a él de la redacción del fallo y de ser el “ideólogo” de un intento de hacer un juicio en ausencia a los iraníes.

En diciembre del 2014, Cristina removió de sus cargos al número uno de la SI, Héctor Icazurriaga y a Larcher. Al día siguiente, Parilli como nuevo jefe le ofreció irse de agregado a las embajadas “en Egipto y Sudáfrica”, ofertas que rechazó. Dijo que presentó su renuncia e inició el trámite de retiro. Sin embargo, Parilli le dio una “jubilación acordada”. Después se fue de vacaciones a Punta del Este pero Parilli lo convocó el 30 de diciembre y el 8 de enero por otros temas.

Cuando se le consultó si había investigado la existencia de eventuales cuentas bancarias de funcionaros en bancos iraníes, Stiuso contestó que “No, Nunca investigué sobre eso ni era mi tarea. Las cuentas de los bancos iraníes que yo las investigaba en función de cómo giraban dinero a Latinoamérica o las cuentas a la Triple Frontera” para financiera al Hezbollah, acusado de haber sido el autor material del atentado contra la AMIA. Luego dio una explicación técnica de por qué no usa mails ni teléfonos inteligentes para no ser interceptado.