La pobreza es más que una cifra

El INDEC informó sobre los niveles oficiales de pobreza luego de muchos años de índices “dibujados”.
Jueves 29 de septiembre de 2016
Informar que los niveles de pobreza sean altos, medianos o bajos no debiera tener ningún mérito: es la obligación de cualquier gobierno, tanto como que sus estadísticas sean veraces.

Es un mérito aquí sólo porque el kirchnerismo ocultó esas cifras durante tres años y manipuló esas cifras en los últimos once.

Por lo mismo y sólo por lo mismo puede ser destacado que el INDEC haya empezado a recuperar la confianza de la sociedad en otros indicadores clave sin los cuales hacer planes y política es hacerlos a ciegas. A menos que eso no importe.

La inflación, el crecimiento o la caída de la economía, el atraso del dólar y el estado de las cuentas externas: todas dibujadas en la afanosa e inútil búsqueda de acomodar la realidad a su discurso político.

Que haya unos 13 millones de pobres es mucho más que una cifra. Es gente que no llega a fin de mes y mucha que está en los márgenes del sistema. Peor y estremecedor: desde hace mucho sin cambios.

Es también una muestra del impresionante esfuerzo que implicaría llegar a la pobreza cero. Tanto que el propio Macri dejó de pregonarla o empezó a pregonarla de otra manera. Dijo: “Pobreza cero en 4 años es obvio que no se alcanza. Es un objetivo que no puede resolver un solo gobierno”. Le faltó decir que debe ser un objetivo de toda la sociedad, sobre todo de los que más tienen.

Para que se entienda de qué se trata: según algunas consultoras el costo de lograr la pobreza cero equivale a invertir casi $ 117.000 millones anuales.

Cualquiera sabe que es imposible bajar la pobreza en medio de un plan de ajuste y que era imprescindible poner orden en una economía desquiciada. Cualquiera sabe también el territorio minado que le dejaron a Macri. Desde un dólar de ficción con cepo incluido y tarifas de ficción que ni mínimamente cubrían los costos hasta una telaraña de subsidios y corrupción. Para eso no hay relato que valga.

Casi en paralelo con la noticia del INDEC, Macri salió a poner la cara. Reconoció que hoy “uno de cada tres argentinos está bajo la línea de pobreza y que ésta es la realidad”. Parte de la misma realidad es que en estos diez meses el número de pobres ha aumentado.

Y también que mucho de lo que pasa viene de antes. La Universidad Católica había ubicado el índice de pobreza muy cerca del 30% el año pasado, por arriba del modelo neoliberal de los 90. Cristina y Aníbal Fernández repetían que acá había menos pobres que en Alemania y Kicillof que no daba las cifras de pobres porque era estigmatizar a los pobres. Patéticas miserabilidades de la era kirchnerista.

Fuente: Clarín