Revive el préstamo hipotecario: crece a ritmo del 15% anual

El cédito ya representa a una de cada 6 compras de inmuebles en el país. Desde agosto se ve un sugestivo repunte de las líneas atadas a la inflación (UVA) y las que son a tasa fija del Banco Nación.
Lunes 10 de octubre de 2016

Las mejores expectativas que tienen algunos argentinos sobre la economía, y puntualmente sobre la estabilidad del empleo y la mejora en el salario real, empezaron a generar una incipiente demanda de créditos hipotecarios, que no tienen muchos precedentes en estos últimos años. El crecimiento del stock en este segmento de líneas de préstamos es otro de los "brotes verdes" que entusiasma a algunos funcionarios con una reactivación: en agosto empezó a notarse un crecimiento del 0,5%, que se consolidó en septiembre y que, en octubre, ya se afianza sobre el 1,2% mensual. El ritmo de expansión, que anualizado llega a ser del 15%, es un indicio de que el avance en las colocaciones en sensiblemente mayor.

Contra lo pronosticado por muchos, el "gran motor" que ven los bancos privados sobre este tipo de préstamos son las líneas atadas a la inflación, que lanzó el Banco Central bajo la modalidad de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). Le siguen, dentro del menú, la oferta de créditos a tasa mixta del Banco Nación (tres años fija y el resto variable) y los créditos Pro.Cre.Ar, que apuntala el Gobierno a través de los bancos con fondos de la ANSES.

En las sucursales advierten un sugestivo repunte de los otorgamientos, pero una suba aún más fuerte de las solicitudes. Los créditos hipotecarios, que el año pasado explicaban el 8% del total de la compra de inmuebles, representan ahora el 14%. Y en el sector anticipan que en poco tiempo la proporción se acercará al 20%; principalmente cuando empiecen a hacerse efectivos los 25.000 préstamos ya aprobados por la ANSES en el Pro.Cre.Ar, y a medida que vaya expandiéndose las otras alternativas vigentes en el sistema financiero (UVA, UVI y Banco Nación). Según datos del Colegio de Escribanos, en agosto aumentaron un 46% las compras de inmuebles formalizadas con crédito hipotecario: unos 613 casos, que representaron un aumento del 135% respecto del mismo mes del año anterior.

Sólo en agosto, hubo en total 4.222 escrituras. "El dato resulta alentador, aunque la realidad es que la comparación se hace con los peores años de la historia. Si vamos hacia atrás, y vemos lo que ocurrió en otros agostos buenos, podemos destacar la performance de 2011 con 5809 escrituras; 2007 con 6520; 2005 con 7027 o 1998 con 6611", comentaron en la consultora Reporte Inmobiliario.

El plan Pro.Cre.Ar tuvo hasta ahora poca participación en estas escrituras. Agosto y septiembre fueron meses en los que los potenciales beneficiarios debieron presentar carpetas para acceder al otorgamiento. Las líneas están destinadas a argentinos que están muy cerca -aunque levemente por encima- de la línea pobreza, y reúnen ingresos por entre dos y cuatro salarios mínimos. Sus cuotas evolucionan también atadas a la inflación (más una tasa del 5% anual). Y son sensiblemente más bajas que las de los créditos tradicionales porque el Gobierno se encarga de subsidiar una parte del monto asignado (entre $100.000 ó $300.000, según el caso). Además, el beneficiario sólo debe pagar en efectivo, como anticipo, el 10% del valor de la propiedad, cuando en el resto de los casos del mercado este porcentaje se ubica entre el 20% y el 40%. El Banco Nación tienta con una tasa fija del 14% anual, por los próximos tres años, para un período en el que se espera una inflación promedio cercana al 20%. Pero supone que a partir de entonces la cuota empiece a ser variable, si bien no pueda superar la suba que simultáneamente reflejen los salarios (de acuerdo a la evolución del Coeficiente de Variación Salarial, o CVS). El principal beneficio de esta opción es que, para aplicar, permite considerar los ingresos de familiares directos (como padres e hijos).

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