Incendio en la Catedral de Notre Dame, 15 de abril de 2019, REUTERS

 

Antes que la catedral de Notre Dame de París, varios tesoros del patrimonio mundial fueron devastados por las llamas. A continuación algunos ejemplos:

 

Museo Nacional de Rio de Janeiro

   
La noche del 2 de septiembre de 2018, el Museo Nacional de Rio de Janeiro quedó reducido a cenizas por un incendio, causado por un cortocircuito en un aparato de aire acondicionado. Era considerado el mayor museo de historia natural y antropológica de América Latina, con más de 20 millones de piezas.

  

El antiguo palacio imperial abrigaba, por ejemplo, un esqueleto de dinosaurio descubierto en Minas Gerais y numerosos especímenes de otras especies extinguidas (perezosos gigantes y tigres dientes de sable).

 

El Santo Sudario, salvado de las llamas 
  
   

En 1997, la catedral San Juan Bautista y el Palacio Real de Turín, en el noroeste de Italia, fueron devastados por un incendio. Un bombero consiguió salvar el Santo Sudario, una de las reliquias más veneradas por los católicos, al romper con un martillo el cristal antibalas que lo protegía. Se trata de una tela que según la tradición envolvió el cuerpo de Cristo tras su crucifixión.
  

Fenice de Venecia 
   
   
En 1996, la ópera de Venecia, la Fenice, quedó totalmente destruida por un incendio. Este teatro, inaugurado en 1792, era uno de los más prestigiosos del mundo. Dos electricistas fueron condenados a seis y siete años de cárcel, acusados de haber prendido fuego para evitar pagar las penalidades por el retraso de las obras. Volvió a abrir en 2004.
 

Liceo de Barcelona 
   

En 1994, el Liceo de Barcelona, el teatro lírico más famoso de España, de casi 150 años de antigüedad, situado en pleno centro de la ciudad, quedó destruido por un incendio provocado por una chispa de un soplete. Hubo un herido. Fue reconstruido.
  

El castillo de Windsor

   
El 20 de noviembre de 1992, toda la parte nordeste del castillo de Windsor, residencia real al oeste de Londres, quedo destrozada por un incendio. El siniestro, que evitó por muy poco los apartamentos privados de la reina, empezó en la capilla, donde un proyector que estaba demasiado cerca de una cortinas incendió el tejido.
  

Tras cinco años de obras de restauración en unas cien salas afectadas, el castillo reabrió al público en 1997.



La biblioteca de Sarajevo
  

La guerra intercomunitaria que azotó Bosnia de 1992 a 1995 dejó unos 100.000 muertos, en su mayoría musulmanes bosnios.

 

El 25 de agosto de 1992, a partir de las montañas que rodean Sarajevo, los artilleros serbios incendian la biblioteca nacional de Bosnia, edificio construido en 1896. Solo se salvaron de las llamas unos 300.000 libros, de las más de dos millones de obras, entre ellos numerosos libros raros.
  

Las obras de reconstrucción del edificio, que quedó en ruinas, empezaron en 1996 y fueron financiados, en parte, por la Unión Europea. La nueva biblioteca fue inaugurada en 2014.

 

El Gran Teatro de Ginebra 
 
  

En 1951, un incendio destrozó el Gran Teatro de Ginebra, construido en el siglo XIX. Una prueba para un efecto de pirotecnia previsto para una representación de La Valquiria, de Richard Wagner, desencadenó el siniestro. Reabrió en 1962, tras 11 años de obras.