Mirando a Buenos Aires pasar… y pasar

Una peregrinación delirante por la delirante actualidad. Por Norma Dumas
Jueves 12 de noviembre de 2009

Entre telones invisibles el funambulesco corazón porteño se proyecta así:

LAS PASAJERAS DEL “TADRÓN”

Emplazado en la esquina de NicetoVega y América, el “Tadrón” es un teatro con un semblante de misterio y una realidad histriónica que se proyecta sugestiva y entusiastamente.

En estos momentos resguarda las vicisitudes de “Tres mujeres con equipaje”, una historia concebida por Fabrizio Origlio e instalada en la pujante versatilidad de Ana María Cores, Florencia Rovere y Geraldine Farat.

En el ajetreo de un simbolista aeropuerto, estas tres viajeras exhuman sus cargas íntimas y el cúmulo de sus vivencias entre seculares canciones que se complicitan psicológicamete con sus respectivas sensibilidades.

Amparado en la disposición anímica y profesional que despliegan suculentamente la Cores, la Rovere y la Farat, este artificio escénico pasa olímpicamente candilejas y se estaciona en el ánimo de cada espectador como una mueca del destino que el teatro le roba a la vida.

Los esquemas musicales de Carlos Gianni, Diego Vila y Carlos Nuñez Cortés, trasuntan cálidamente los objetivos decretados por el autor y que, de algún modo, trasuntan la inexorabilidad del ser humano y su destino.

En definitiva, una opción atractiva en la que la farsa se tutea con la realidad demostrando que, fatal e innegablemente, el teatro sigue siendo el espejo predilecto de la vida.

EL MUNDO Y SUB-MUNDO DE LAS “DRAG KINGS”

Como una reacción psicológica y hasta de algún modo sutilmente alérgica contra el desprejuiciado accionar de los “Drags Queens” y su flagrante objetivo de invadir el afiligranado universo femenino, tres histrionistas desopilantes y sugestivamente inspiradas invaden el escenario convertidas en "Drags Kings", una mordaz configuración alegórica del honorable machismo nuestro de cada día.

Con una cuantiosa cuota funambulesca y la yapa de una inteligencia amalgamada a una pujante sensibilidad, Alejandra Aristegui, Patricia Roncarolo y Marcela Díaz, entre una socarrona confabulación de barbas, bigotes, chambergos y corbatas, demistifican la legendaria ingerencia del “producto macho” en la sociedad universal.

Tal como ellas mismas virtualizan, son las alegóricas herederas de especimenes como “ la Monja Alferez, la papisa Juana, Rosa Bonheur o la arrogante George Sand, que trocaron sus vestiduras para “salirse con la suya” o, más directamente, para acceder a los privilegios de los hombres,en un mundo manejado por hombres.

Como sátira escénica es directamente imperdible y,sin la obligación de comulgar con todos sus preceptos seculares, podemos asegurar que son tres “minas” que conocen profundamente las fisura físicas y metafísicas de los hirsutos representantes del sexo opuesto.

Cada Sábado a las 21 horas en el Espacio Cultural “ La Salita” ( Hipólito Irigoyen 1862) esta alegórica representación desafía los límites de lo común y cotidiano y entra abiertamente en el aliviante resquicio de la originalidad.

BALTAR-MONTI-RINALDI (UNA TRILOGIA QUE REGRESA)

Cada una es un monstruo sagrado aparte, pero juntas, son una explosión farandulesca que transforman la escena en un emprendimiento imprevisible.

Como son capaces de todo consiguen del público la heroica posibilidad de no asombrarse de nada.

Hace más de 30 años subyugaron un escenario concibiendo “Tres mujeres para el show”, ahora vuelven por sus fueros con sus dosis de histrionismo intacto, para sugerir que todo está como era entonces en la burbujeante amalgama de sus vidas.

Las alberga resplandecientemente -no podía ser de otro modo.- la intimista hospitalidad de “Clásica y Moderna” donde el arte es un polizonte entrañable que se cuela cada noche como una visita regocijante, esperada y presentida.

Programado para 12 únicas funciones, este “show”, vuelve a revestir a la noche porteña de la calidad y calidez de estas “minas bravas de gran corazón” y extraordinario talento.

NOELIA JOSE: UNA ESCONDIDA MUSA TANGUERA.

Mientras oficialmente se ocupa de acomodar la audiencia en “Clásica y Moderna”, extraoficialmente brilla en la noche porteña como una musa tanguera con el “dos por cuatro” burbujeándole en el alma.

En medio de un improvisado zapping nocturno, la descubrimos exhumando brillantemente tangos y encantando a un público ritualista entre las cuatro paredes de “Los Porteñitos” en pleno corazón de Monserrat.

Con una voz profunda y proyectiva se complicita con Manzi, Epósito, Castillo y todos los demás duendes tanguistas,exhumando emoción, estilo y una fuerza interpretativa capaz de cautivar a todos los “fans” de ese extraño y perenne sentimiento que es el tango.

Con el piano auspicioso de Sergio Milman componen una dupla que se instala en el aire de la city, amalgamando virtuosismo y corazón.

LA CLASICA LITURGIA DE “ JUVENTUS LYRICA”

No es difícil imaginar el espectro de un Verdi gratificadamente extasiado, ante esta rutilante versión de su legendaria “Traviata”que el equipo de Ana D´Anna desbordó brillantemente en el Teatro Avenida.

El fluctuante embeleso de la ópera puede ser discutido pero no negado, sobre todo, cuando hay entusiastas emisarios como los integrantes de esta relevante “Juventus Lýrica” que se ocupan de resguardar su trascendencia y su virtuosismo.

IMPACTOS DE UNA ACTUALIDAD DESBORDANTE

A:) La emotividad literaria se cierne en dos libros fascinantes que no pueden pasar desapercibidos en una comunidad que entrelaza la mente con el espíritu.

En “VOLVER AL PRINCIPIO” ( con un implícito homenaje a Eugéne Ionesco ) , Francisco Javier expone su reconocida sensibilidad de “hombre de teatro” en un suculento documento evocativo.

En “14 CÁNONES”, esa especie de abanderada del Olimpo musical que es Margarita Pollini, re-intercepta la sensible fibra poética que subrrayó en “ La Casa del aliento” su primer ritualismo poético.

Para esa parte de la comunidad que, a pesar de las sórdidas congruencias e incongruencias de la vida conseva inalterable su receptividad espiritual y anímica, estos dos volúmenes representan un solazamiento extra que vale la pena no dejar de tener en cuenta.

B:) Los rutilantes encuentros con los convictos y confesos monstruos sagrados de la gesta funambulera en ese sofisticado reducto de la calle Juncal que ostenta el nombre y la evocación anímica de “GINGER”, esa diosa danzante enlazada al cadencioso ritmo de Fred Astaire.

C:) La primicia del virtualista aterrizaje en el “MAIPO “ de Ligia PIRO, esa dama duende del jazz y la bossa nova los día 11 y 12 de Diciembre con una invitada honoríficamente sentimental: Susana Rinaldi. Sin lugar a dudas, una dupla para alquilar balcones.

Y emigramos hasta que el destino nos vuelva a colocar nuevamente en su camino.