La banda que vendía autos clásicos truchos usaba un depósito ilegal dentro del Zoológico de Luján

La organización criminal que fue desbaratada por la PFA estafaba con ventas por Internet. Los vehículos tenían la numeración cambiada y los papeles falsificados.

Por Canal26

Miércoles 29 de Septiembre de 2021 - 08:45

Banda de los Autos Antigüos en Luján, PFA
Banda de los Autos Antigüos en Luján, PFA.

En una investigación de los periodistas Martín Candalaft y Federico Fahsbender para el portal Infobae se descubrió una banda dedicada a adquirir vehículos antiguos, dados de baja por las compañías de seguros, que luego eran restaurados por completo y vendidos por Internet con la numeración cambiada y sus papeles falsificados. Su colección era sorprendente. Tenían en su poder camiones militares y hasta ambulancias de la década del 40. Uno de sus depósitos, incluso, estaba dentro del zoológico de Luján. Se cree que algunos vehículos fueron vendidos por más de seis millones de pesos.

 

La organización, con seis integrantes detenidos tras 16 órdenes de allanamiento, fue desbaratada en los últimos días por la División Investigación del Robo Organizado de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA, con una causa a cargo del Juzgado Federal N°2 de San Martín, contaba con un líder, Carlos S., un empleado público de 70 años acusado de ser el ideólogo del engaño que fue arrestado en una casa de Parque Chacabuco con tres pistolas, 25 carpetas de documentación sobre autos y una considerable fortuna: 1,4 millones de pesos y más de 760 mil dólares.

 

La investigación para dar con la banda comenzó en junio del 2020 con una denuncia anónima. La víctima contó que adquirió un vehículo de colección a través de Internet por un alto precio. Luego corroboró que la documentación era falsa y que los números de chasis y de motor habían sido “tocados”.

 

El expediente recayó en manos de la jueza Alicia Vence, del Juzgado Federal 2 de San Martín. La magistrada ordenó a la PFA realizar una serie de tareas investigativas que incluyeron seguimientos a pie y escuchas telefónicas.

 

“A los pocos meses de seguir a la banda ya teníamos pinchados 20 teléfonos y, con esas escuchas, pudimos determinar el modus operandi que utilizaban. También determínanos que se trataba de una organización bastante grande. Eran varias personas y cada una jugaba un rol fundamental”, explican desde la Justicia.

 

Según los datos del expediente, todo comenzaba cuando el líder de la banda conseguía el dato de los autos cásicos que eran dados de baja por dos compañías de seguro. Por lo general eran desafectados, porque sus dueños no pagaban sus papeles o por el deplorable estado en que se encontraban.

 

¿De qué manera se hacían de esa información? Todavía no se sabe pero se especula con contactos adquiridos por el líder en su época como gestor. También, trabaja para un sector del Estado desde mediados de los años 70 según sus registros previsionales. Parecía ser una empresa familiar: su hijo de 38 años también fue arrestado por el caso.

 

Lo cierto es que una vez que el hombre tenía en su poder esos valiosos datos, se comunicaba con los dueños y les hacía una oferta de poco dinero. “Por lo general los autos dados de baja están en muy mal estado o los dueños los heredaron y se los quieren sacar de encima. El tipo se aprovechaba de esa situación y por algunos miles de pesos los conseguía”, explica un investigador.

 

Ya con el vehículo antiguo en su poder se procedía a la segunda fase: la restauración.

Para eso se llevaban los autos y camiones a dos talleres mecánicos ubicados en Parque Chacabuco, que también formaban parte de la banda. Uno ubicado en Del Barco Centenera al 1600 y el otro en Estrada al 800. Ahí los vehículos eran reparados en forma integral. Desde la mecánica hasta la chapa e, incluso, los detalles del interior. Todo quedaba como nuevo. Pero no era lo único que hacían. También le cambiaban la numeración, tanto al motor como al chasis.

 

Los números identificatorios en este tipo de autos están prácticamente a la vista con sólo abrir el baúl o el capot. Además están grabados originalmente a mano alzada por lo que los tapan y los vuelven a reescribir sin problemas, lo que lo convierte en un vehículo distinto.

 

¿Qué números les insertaban? En este caso, el que se les ocurriera. Porque la fase 3 de la maniobra se completaba con la creación de los documentos falsificados, a cargo de otro integrantes de la organización, mencionado en las escuchas del expediente como el “papelero”, que hacía coincidir el “papel” con los número de chasis y motor. El delito del Código Penal que se investiga, precisamente, es el de falsificación de documento público.

 

Según se describe en la causa, el “papelero” es un gestor profesional que se dedicaba a armar las “carpetas” para cada auto. “Estos dos ultimó pasos, de la numeración y los documentos, son fundamentales porque convierten un auto que estaba para el desarmadero en uno vendible con números cambiados y papeles truchos lo que, desde ya, es un delito grave. Como esos vehículos por lo general están sin papeles, necesitaban esto para venderlo”, continúa un investigador: “La banda no tenía una imprenta sino que el líder contrataba al gestor. No contaban con mucho papelerío. Un boleto de compra-venta, un 08 y no mucho más. Como son autos que no están todo el día en la calle los vendían solo con eso”, explica otra.

 

El paso final para concretar la estafa era la venta por internet. Los agentes que investigaron la maniobra encontraron decenas de publicaciones de vehículos restaurados pero con los documentos falsos. Los valores eran tan variados que iban desde los 5 mil a los 13 mil dólares.

 

La fortuna y los papeles encontrados se encuentran bajo análisis. Pero también uno de los puntos allanados generó suma curiosidad:

La mayoría de los vehículos con la documentación adulterada se encontraron estacionados en el fondo del Zoológico de Lujan. Allí se encontraron camiones militares, un tanque y hasta ambulancias de la década del 40. “Llegamos hasta ahí por las escuchas. Aparentemente estaban en exposición pero todos con papeles apócrifos. Estamos investigando cómo llegaron y como los sacaban de ahí”, explican fuentes con acceso al expediente.

 

En el Zoológico, que se encuentra cerrado de forma permanente, se descubrieron, en total, 93 vehículos entre nacionales e importados.

 

Hay, también, otro jugador sospechoso, otro de los detenidos vinculados a la banda. Es un estadounidense de 50 años llamado Steve S., con domicilio en Villa Martelli, dedicado en los papeles de la AFIP al alquiler de maquinarias, miembro de varias sociedades anónimas dedicadas al negocio del campo y con varios cheques sin fondo a su nombre que llegaron a los 1,7 millones de pesos. Fue allanado junto a personal de la PSA. Lo buscaban, también, por otra causa conexa.

 

Fuente: Martín Candalaft y Federico Fahsbender para Infobae

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