La querella pidió hoy la pena de prisión perpetua para el ex jefe de la barra brava de River Plate Alan Schlenker, su hermano William y otros cuatro miembros de la hinchada por el crimen de Gonzalo Acro, quien fue asesinado en agosto de 2007 de dos tiros en la cabeza en el barrio porteño de Villa Urquiza, en el marco de una interna de "Los borrachos del tablón".

El abogado querellante Cristian Poletti acusó a los Schlenker y a Martín "Pluto" Lococo de ser instigadores del crimen, en tanto señaló a Ariel "El Colo" Luna como el autor y a Pablo "Cucaracha" Girón y a Rubén "Oveja" Pintos como coautores, estos últimos integrantes de "La banda de Palermo" de la barra.

El letrado hizo los alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal 15, que lleva adelante el juicio, y solicitó que todos los barras sean condenados a perpetua por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas.

"Hubo un plan común para ultimar a Gonzalo Acro en el que Alan Schlenker tuvo la organización y el control antes, durante y después del hecho", sostuvo Poletti, y agregó que William "fue de la mano de su hermano en todo".

La querella atribuyó al proyecto político de Alan Schlenker las desavenencias en "Los borrachos del tablón", que encadenaron varios enfrentamientos violentos y desembocaron en el homicidio.

Durante la primera parte de un extenso alegato, la abogada querellante Claudia Olgueira analizó que la división de la barra brava se debió a que Adrián Rousseau, líder de una de las facciones en pugna y presuntamente cercano al ex titular del club José María Aguilar, "arruinó los planes de Alan de ser presidente".

"Alan admiraba a (Raúl) Gámez, quien pasó de ser barra brava a presidente de Vélez. El quería ser presidente de River a costa de lo que fuera, incluso de una muerte", disparó la abogada, en el primer tramo del alegato.

Según el alegato, Acro fue elegido como víctima porque "era el más cercano y el móvil perfecto para desbaratar al grupo de Rousseau", quien había sido íntimo amigo de Alan Schlenker hasta que se distanciaron previo a la denominada "batalla de los quinchos".

Olgueira deslizó que los beneficios económicos por los que los Schlenker acusan a Rousseau de connivencia con Aguilar también los comprendieron a ellos mismos, pero en sus casos no se notó porque "provenían de una familia adinerada".

La querella señaló que todos los acusados mantuvieron comunicaciones telefónicas y por handy antes y después del crimen para dar y recibir órdenes.

Los Schlenker y Lococo estuvieron en una heladería y circulando en el auto de Alan por la Costanera durante el hecho y fueron sindicados como los instigadores por "captar la voluntad de quienes cometieron el hecho".

En ese grupo, el abogado Poletti acusó a Luna como el autor de los disparos con una pistola 6.35 -"fue el matador", dijo- y a Pintos y Girón como quienes lo acompañaron en dos vehículos hasta el lugar y por lo tanto le brindaron colaboración.

En el juicio también estuvo acusado Sergio "Pelado" Piñeyro, pero fue apartado del proceso a principio de mayo luego de ser internado en un neuropsiquiátrico por un desorden emocional.

Acro recibió dos tiros en la cabeza la noche del 6 de agosto de 2007 cuando salía de un gimnasio de Villa Urquiza, en Bauness y Cullen, y falleció dos días después en el Hospital Pirovano.

El juicio se reanudará este viernes a las 11 con los alegatos del fiscal Gustavo Gerlero.