Finalizó una semana en la que la cotización del dólar ha sido uno de los temas de mayor relevancia en las páginas económicas ya que un creciente apetito por la dolarización de las carteras en detrimento de las posiciones en moneda doméstica multiplicó las operaciones tendientes a hacerse de la divisa.

"En línea con esto, el denominado 'dólar ahorro' marcó un nuevo récord de ventas en el acumulado del mes de julio", evaluó el analista Leandro Fisanotti para la Bolsa de Comercio de Rosario.

Mientras que en relación al perfil de los compradores de dólares, en un 95% son empleados en relación de dependencia, un 45% corresponde a trabajadores autónomos y sólo un 0,5% a monotributistas.

En julio, en base a los datos obtenidos al día 22 del mes, las ventas de "dólar ahorro" anotaron un nuevo máximo en la serie al superar los 544 millones de dólares: Con siete jornadas hábiles por delante, el acumulado de ventas ya superaba el récord mensual anterior en un 6%.

El especialista explicó que el denominado "dólar ahorro" o "dólar AFIP" nació en enero de 2014, pero sus orígenes son anteriores ya que el inicio debe buscarse en la implementación de restricciones a las compras de dólares por parte de individuos que se puso en práctica a partir de noviembre de 2011 como un paliativo a un proceso de fuga de capitales que se aceleraba.

"Esta medida fue bautizada por la opinión pública como el cepo cambiario y generó un mercado informal y paralelo para la moneda extranjera que ganó popularidad bajo el mote de blue", recordó.

A partir de la implementación de este primer set de restricciones, otras vías de salida de dólares del sistema "fueron cerrándose".

"Se establecieron mecanismos de autorización para las ventas de moneda extranjera con motivos de viajes internacionales y se aplicaron recargos a cuenta de pagos del impuesto a las ganancias para la utilización de tarjetas de crédito para compras en el exterior", dijo.

Hasta enero de 2014, la posibilidad de adquirir dólares para su atesoramiento - una de las más tradicionales formas de ahorro entre los argentinos, aunque no necesariamente más rentable - estuvo vedada.

Tras una abrupta depreciación del signo monetario, una de las medidas que adoptó el Gobierno en pos de una normalización de las operaciones fue la rehabilitación de las ventas de dólares a los individuos para su atesoramiento.

Esto se materializó a partir de la Resolución General 3.583/14 de la AFIP, en la cual se determinó que - autorización mediante - podían adquirirse los billetes verdes desembolsando adicionalmente un 20% por sobre la cotización de la divisa a cuenta de pagos futuros de impuesto a las ganancias.

La normativa establece que se pueden comprar dólares por el equivalente al 20% de los ingresos,sin superar los 2.000 dólares por mes.

Tras 18 meses de la aplicación de este esquema, los registros acumulados dan cuenta de más de 9.700.000 operaciones en las que unos 6.400 millones de dólares pasaron de las arcas del Estado a
manos de privados.

Desde la implementación de la RG 3.583/14, la AFIP dio curso a más de 10.500.000 solicitudes de autorización, de las cuales se efectivizaron algo más de 9.700.000.

"Esto dejó en el camino voluntades de compra de divisas que, contando con la aprobación de la autoridad de aplicación, no efectuaron las operaciones por un valor que asciende a los 24 millones de dólares", explicó el economista.

Considerando que las operaciones efectivizadas acumularon un total por sobre los 6.400 millones de dólares, esto arroja que el monto de ventas promedio por transacción es de 654 dólares.

"Si se observan estrictamente los registros del mes en curso, este promedio asciende a los 707 dólares por transacción. De la fórmula de autorización puede desprenderse que los ingresos mensuales promedio de quienes acceden a la compra de dólares son de 32.250 pesos", añadió.