Carnaval Brasil - festejos Reuters

El carnaval de Rio no se dejó amedrentar por tempestades, recortes presupuestarios ni olas conservadoras y se mantuvo en su versión 2019 como una explosión de colores, música y alegría, mostrando a la vez su voluntad de recoger el guante de la era Bolsonaro.
  

Los desfiles se abrieron el domingo, después de una lluvia torrencial que retrasó su inicio en casi una hora, y concluirán la madrugada de martes. En dos noches, 14 "escolas de samba" movilizan entre 2.500 y 4.000 personas, con indumentarias y coreografías ensayadas a lo largo del año y seis gigantescos carros alegóricos.
  

Los cortejos recorren los 700 metros de la pasarela del Sambódromo, sobre la Avenida Marqués de Sapucaí, rodeado de tribunas en las que caben -y que llenan- 72.000 espectadores. Una obra diseñada por el arquitecto Oscar Niemeyer, el mismo que junto al urbanista Lucio Costa concibió y construyó Brasilia.
  

Cada "escola" tiene su "carnavalesco", una especie de demiurgo que debe lograr que el estruendo de baterías gigantescas y el avance del desfile se combinen con el "enredo" (tema) escogido y respeten códigos que serán anotados por los severos jueces de la celebración.

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Noticias relacionadas

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

  

El carnaval nunca tuvo olor de santidad en el país con más católicos del mundo, que en las últimas décadas se ha convertido también en un bastión de las iglesias pentecostales.
  

Pero las cosas se le complicaron con la elección en 2016 del exobispo evangélico Marcelo Crivella como alcalde de Rio; y nuevos desafíos le plantea la ola ultraconservadora que este año llevó al poder en Brasil a Jair Bolsonaro.
  

Crivella intentó evitar, en sus tres carnavales como alcalde, entregar personalmente las llaves de la ciudad al Rey Momo, una ceremonia que marca el inicio de las celebraciones oficiales.
  

"No gobierno como si gobernara para los evangélicos. Pero tengo las convicciones de mi conciencia y mi corazón", declaró el excantante de góspel y predicador de la Iglesia Universal del Reino de Dios en una entrevista publicada el domingo por Folha de Sao Paulo.
  

Pero cuando le reprochan ignorar la fiesta pagana que cada año atrae 1,5 millones de turistas, Crivella retoma sus tonalidades bíblicas: "Rio de Janeiro es el epicentro de la corrupción y la violencia. Solo venceremos esta crisis cambiando de hábitos. Ya no cabe a los líderes políticos dar una dimensión carnavalesca a los cargos públicos".

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

Carnaval Brasil - festejos Reuters

(REUTERS)   

Por tercer año consecutivo, los grupos de samba enfrentan restricciones presupuestarias: la subvención que reciben de la alcaldía se redujo de un millón a 500.000 reales (unos 132.000 dólares).
  

Pero Crivella asegura que su intención es "retirar recursos públicos, garantizando que vengan de la iniciativa privada", sin menoscabo del carnaval.