Vaca Muerta - NeuquénVaca Muerta

El yacimiento de Vaca Muerta se encuentra paralizado debido a la crisis económica, las negociaciones del gobierno de Alberto Fernández con el FMI y la promesa de un nuevo marco regulatorio para el sector congelaron nuevas inversiones.

 

Las empresas trabajan apenas sobre mínimos, a la espera de un escenario que les garantice rentabilidad en largo plazo.

 

Argentina es el segundo país con más recursos de gas de esquisto y el cuarto en petróleo no convencional. Hoy trabajan en Vaca Muerta grandes petroleras como Shell, ExxonMobil, Vista Oil&Gas, Chevrón y Total. El futuro es prometedor. La producción petrolífera ya ha rebasado los 100.000 barriles diarios y solamente se explota un 4% del yacimiento.

 

Noticias relacionadas

La producción creció sin parar desde aquel arranque auspicioso, hace ocho años. Los once bloques considerados más potentes, donde la actividad ya pasó de la exploración a la explotación plena, terminaron 2019 con números positivos. YPF y sus socios, que controlan la mitad de la producción, elevaron hasta los 67.600 barriles diarios su producción, un 20% más que en 2018. La producción de la angloholandesa Shell, que opera en tres áreas, creció el año pasado 72,5% y ExxonMobil subió 147%. Vista Oil&Gas, en tanto, incorporó el año pasado ocho pozos.

 

Sin embargo, las cifras globales impactan, pero estuvieron lejos de los pronósticos iniciales, que esperaban el despegue definitivo del yacimiento.

 

Primero fue la acelerada depreciación del peso, que a partir de mediados de 2018 lastró los costos de una industria que paga todos sus insumos en dólares. Luego la situación se descompuso definitivamente en agosto de 2019, con las medidas de emergencia adoptadas por el gobierno de Mauricio Macri para evitar el colapso macroeconómico. El Ejecutivo congeló los precios del crudo y los combustibles en el mercado interno y obligó a las petroleras a cambiar sus dólares por pesos. “Ese fue el punto de inflexión. Las medidas generaron incertidumbre en las operadoras internacionales respecto de la previsibilidad del marco regulatorio. Hoy Vaca Muerta está en stand by”, resumió una fuente del sector petrolero.

 

Hacia finales de año, la crisis en Vaca Muerta ya era evidente. Según el sitio especializado Econojournal, durante el mes que siguió al congelamiento de precios de agosto la cantidad de equipos en operación cayó de 59 a 44. El año cerró además con una bajada en la cantidad de pozos perforados: 905, contra 1.030 de 2018. La situación de parálisis se saldó con 3.000 despidos y una creciente conflictividad sindical.

 

El sector tiene aún mucho camino por recorrer si pretende ser una fuente importante de divisas para Argentina. Hoy, las ventas al exterior de energía representan sólo el 6,5% de la torta exportadora, frente al 70% que suman las ventas de materias primas y las manufacturas agropecuarias. El proyecto oficial para impulsar a la industria petrolera está bajo llave en los despachos de YPF. Desde el Gobierno, en tanto, no dan detalles.