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Los accionistas de Vicentin, empresa que será intervenida por el Gobierno según lo anunció Alberto Fernández la semana pasada, se sintieron poco escuchados tras la reunión con el primer mandatario. La empresa acumula una deuda de $ 99.000 millones, motivo por el cuál se llevó a esta medida.

 

El gobierno por su lado busca el rescate de la empresa, según las propias palabras de Fernández. Pero los miembros de la empresa viven “una situación inesperada” y aseguran estar dispuestos a vender parte de sus activos y hasta de dar un paso al costado en el management “con tal de salvar la empresa”.

 

El grupo estaba actualmente en tratativas con varios grupos como el de un par de bancos extranjeros asesorados por Daniel Marx o José Luis Manzano. Aunque las conversaciones más avanzadas fueron con YPF, cliente de la empresa por el biocombustible en una alianza que incluía a la cooperativa ACA a la que Vicentin adeuda US$ 90 millones y a la exportadora china Cofco.

 

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Dicen tener todo listo para oponerse judicialmente a la intervención enviada por el Gobierno. Pero la administración de la compañía ya está en manos de los interventores Gabriel Delgado y Luciano Zarich que son asistidos por los gerentes.

 

El 70 % de los ingresos de divisas de Vicentin se liquidan por el Nación y por sus ventanillas cobran los trabajadores y se realizan pagos a los proveedores. Y los US$ 300 millones que era la línea, incluía un paquete de garantías con cesión de cobranzas, ventas de etanol y la hipoteca sobre la hilandería de Reconquista.

 

El presidente Alberto Fernández y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, manifestaron la voluntad del gobierno nacional de avanzar para el futuro de Vicentin con un esquema de empresa mixta, similar al de YPF, una vez que se haya llevado a cabo su expropiación.

 

En ese sentido, el Presidente aseguró que el Gobierno está "intentando rescatar una empresa que está al borde de la quiebra", algo que es necesario hacerlo mediante una expropiación "por una cuestión de transparencia" y que "el objetivo más prioritario es que la empresa vuelva a producir y exportar, como corresponde".