A 25 años del fallecimiento de Tato Bores, sus ácidos monólogos siguen vigentesMauricio Boresztein.

Con ironía, humor e inteligencia, retrató sin pelos en la lengua los problemas económicos y políticos de la Argentina, la corrupción, el dólar, la inflación eran sólo algunos de los temas que el cómico analizaba en vivo, sin importarle demasiado las consecuencias.

 

Tato Bores, con su genialidad y elocuencia, un humor ácido y una capacidad como ningún otro humorista de leer la realidad argentina, supo eludir la censura que impusieron las dictaduras militares de los años '60 y '70 aunque, paradójicamente, fue en 1992, durante el gobierno de Carlos Menem, fue cuando sufrió la censura de uno de sus sketchs de su programa Tato de América.

 

Estuvo al aire durante más de 30 años, fue dueño de los domingos a la noche en la pantalla chica y es recordado como "el actor cómico de la Nación".

 

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Su último monólogo para televisión en su programa Good Show,  sigue teniendo la misma vigencia que cuando fueron emitidos.

 

Tato Bores supo interpretar la realidad local independientemente del momento político que le tocara atravesar. 

 

Sus sketchs lejos de ser improvisados, eran creados por él pero en conjunto a los mejores guionistas del país. Además, sus entradas al estudio, dignas de un show, las hacía montado en patines, simulando llamadas por teléfono y fumando su característico habano.

 

Además de humorista, fue actor de cine y teatro. En sus programas estuvo acompañado por Roberto Carnaghi, y entre sus libretistas se destacaban figuras como Landrú, Adolfo Castelo, Pedro Saborido, y sus hijos: Alejandro y Sebastián.

 

Recordamos el Historíco monológo N°2000, que quedó grabado en la historia de la televisión argentina.

 

El Ministerio de Cultura de la Nación tiene en su página web un apartado para Tato Bores donde se pueden ver siete de sus más recordados monólogos de televisión.