Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilFachada del Centro de veteranos, ubicado en Bolívar 1645, fotos Instagram @fati.alii.

Con un 2 de abril atípico, como todo a causa de la pandemia, los héroes de la guerra de Malvinas conmemoran un nuevo aniversario en que la dictadura cívico-militar inició el desembarco de las tropas a las islas en 1982, usurpadas por Inglaterra desde 1833. Con distintos actos alrededor del país, el Centro de veteranos de La Matanza (el partido que más soldados aportó: 711), lleva a cabo un arduo trabajo social y de lucha permanente por una causa que es de todos. Un repaso de su labor y el recuerdo constante de una herida que es una cicatriz latente para evitar el olvido.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilHall del Centro de veteranos, foto Instagram @fati.alii. 

Ramón Robles, presidente del centro de los ex combatientes en La Matanza y el presidente de la Federación de la provincia de Buenos Aires, dio una pequeña introducción de cómo se formó el Centro: "Los ex combatientes comienzan a organizarse en el año 83 acá en La Matanza, a medida que pasa el tiempo se van armando y desarmando hasta que en el año 97 se crea lo que hoy es el Centro de veterano de Malvinas. Empezamos con un local prestado en San Justo, después alquilamos algo con un subsidio que nos dio Balestrini y fuimos creciendo".

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilMural con fotos de las distintas actividades de los excombatientes, foto de Instagram @fati.alii.

La mudanza al actual edificio, ubicado en Bolívar 1645 en Ramos Mejía, se hizo en 2011: “Estaba todo abandonado, llegamos a punta de machete”, recuerda Robles y explica que esto se logró por el “aporte de los socios de todos los meses. Además, algunos son albañiles, plomeros y herreros que pusieron y ponen un poco para llegar a donde estamos”.

 

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TRABAJO SOCIAL

El trabajo comunitario que brinda el centro data de mucho tiempo atrás antes de que el coronavirus alterara la rutina de todos. Ellos son padrinos de cuatro escuelas en Santiago del Estero y cada año juntan donaciones, alimentos y mercadería que en el último tiempo los hijos de los veteranos, quienes fundaron Legado Malvinas, se encargan de repartir.

 

Además, esta nueva agrupación de jóvenes son padrinos de un comedor en el barrio Nicole, en La Matanza, y por intermedio del Centro (se) ayudan para conseguir bolsas con alimentos y repartirlos cada mes.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilExcombatientes de izquierda derecha: Ramón Robles, Raúl Rodríguez, Daniel Staforanini y Carlos Farina, foto Instagram @fati.alii.

Respecto a la labor durante la pandemia, Robles explicó: “En marzo de 2020 nos convocaron del municipio para colaborar y estuvimos cocinando durante la peor época. Debido a que no había elementos de seguridad y no había refuerzos por parte de las autoridades decidimos preservar nuestra salud y nos quedamos en que cualquier colaboración que se pueda hacer, la hacemos desde el lugar en que podamos”.

 

Perdimos dos compañeros en esa campaña: el compañero Arévalo en Villa Celina y Barrientos de Lomas de Zamora que se contagiaron cocinando y terminaron falleciendo”, reveló.

 

Sobre las actuales funciones que se cumplen en el lugar, comentó: “Abrimos hace un mes y medio el centro, acá cumplimos funciones, pero nos vamos turnando los días para atender a la gente”.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilMuseo de la memoria Malvinas, foto Instagram @fati.alii.

MALVINAS EN LOS COLEGIOS

Las charlas a los colegios comenzaron con el proyecto “Malvinas en los colegios”, un convenio con la municipalidad y el ministerio de Educación donde ex combatientes se dedican a contar su historia a alrededor de 20.000 chicos por año.

 

El contenido de la misma difiere teniendo en cuenta las edades. En el caso del nivel secundario y universitario toman “un tinte más político” y en los jardines de infantes utilizan carpas y cascos mostrándole a los nenes lo que es ser soldado.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilLos veteranos inauguraron el museo en 2019, foto Instagram @fati.alii. 

Pero más allá de relatar sus experiencias y de sus días en las islas, los ex combatientes lograron darle un giro a las charlas para poder llegar a los estudiantes con un mensaje que busca compartir los valores que aprendieron para aplicarlos a la actualidad.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilParte del museo en la parte de arriba del Centro, foto Instagram @fati.alii. 

“Me tocó estar con un compañero con el que fui al secundario e incluso nuestras mamás se conocían. Para poner un número me llegaban 50 cartas y a él tres. Entonces yo lo hacía parte de eso que me escribían, como también pasar de tener que compartir una galletita entre tres”, reveló Daniel Staffolarini.

 

“En nuestra época ya existía el bullying pero no tenía nombre. Una de las pocas buenas que tuvo la colimba era que estaba desde el hijo de un carnicero, de un médico y de un juez. Éramos todos igual”, reveló Raúl Rodríguez uno de los ex combatientes que se encarga de brindar las charlas cada año.

 

“Nosotros le decíamos gato a los que no querían saltar en paracaídas porque literalmente dejaban la marca de las uñas en la pared del avión. Después nos dábamos cuenta que ese ‘gato’ no quiso saltar, pero era el que te hacía la comida y es eso lo que queremos transmitir en las charlas”, reflexionó. “Quizá no vas a llegarle a todos, pero es mejor que suceda con dos del curso porque ahí vas a hacer una diferencia, aunque sea chica”, cerró.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilCartas que los familiares le mandaron a los soldados, foto Instagram @fati.alii.

UN MUSEO QUE TRASCIENDA GENERACIONES

La idea sobre la creación del museo nació en 2005/06 con Robles ya presidiendo el centro y el objetivo era claro según sus propias palabras: “La apuesta siempre es a la juventud. Creemos que quienes van a transmitir lo que vivimos y lo que podemos dejar son los pibes”.

 

Claudio Iglesias fue el encargado de la obra y Raúl Rodríguez del armado y distribución de los objetos. “Ahora estamos gestionado que la Provincia lo declare de interés provincial para que se preserve en un futuro”, comentó el presidente del Centro de veteranos.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilMaqueta del Cementerio de Darwin exhibida en el museo, foto Instagram @fati.alii. 

Robles reflexionó sobre lo que buscan al trascender a generaciones futuras: “Para nosotros la memoria es fundamental, queremos lograr que el tema Malvinas sea un tema que trascienda nuestra generación y los únicos que pueden hacerlo son los jóvenes. Queremos honrar a quienes en el momento que había que ponerse por la patria fueron pibes jóvenes, con poca experiencia, con toda la falencia que podamos ponerle. Pero que aún así se enfrentaron a la tercera potencia mundial y que les costó muchísimo dominar a los mal llamados ‘pobres chicos’.”

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilRecortes de tapas de diarios de la época, foto Instagram @fati.alii. 

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilTapa de revistas publicadas durante el transcurso de la guerra, foto Instagram @fati.alii.

No éramos pobres pibes, en el momento en que nos pusieron en las trincheras pasamos a ser hombres porque era la vida de ellos o la vida nuestra. Hay que rescatar mucho los valores de esos soldados porque hay una parte de la sociedad que solo quiere ver el hambre, el frío y la miseria humana. Queremos que se recuerde a esos soldados que dejaron todo por defender lo que la sociedad creía y cree que es nuestro”, agregó.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilAlgunos de los objetos exhibidos, foto Instagram @fati.alii. 

“Creemos que hubo una juventud que se la mandó a la guerra, una juventud que puso lo que tenía que poner, una juventud que demostró al mundo que el argentino se defiende hasta al último momento. Sufrimos una derrota honrosa y en esta organización estamos orgullosos de lo que hicimos y queremos dejarle eso a los pibes”, concluyó.

Centro de veteranos de guerra de Malvinas de La Matanza, 2 de abrilMalvinas argentinas, foto Instagram @fati.alii. 

Pasa un nuevo 2 de abril y con él un nuevo homenaje, un nuevo recuerdo a esos héroes que podemos llamar por nombre y apellido. El tiempo demostró que ellos son mucho más que héroes para un país que tropieza y se levanta cada año producto de los golpes que nosotros mismos nos propiciamos. Hoy y mañana los recordaremos como se merecen y a hacer carne su lucha y contarle al chico o chica de mañana quiénes fueron y el motivo por el cuál son parte del orgullo del “ser argentino”.