Lavar frutas y verdurasAlimentación y salud

"The Journal of Nutrition" publicó un trabajo de la Universidad de Cambridge, sobre la evidencia científica existente acerca del impacto de la dieta vegana sobre el riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV).

 

Según la investigación, no se pudo confirmar que esta clase de patrón de alimentación aporte beneficios significativos en ese sentido. Los investigadores concluyeron que ninguno de los estudios incluidos en la revisión "informó un riesgo significativamente mayor o menor de cualquier resultado cardiovascular para las personas que siguen una dieta vegana".

 

La popularidad de este tipo de dietas, según los autores del estudio está relacionada más a cuestiones sobre el medio ambiente, el binestar animal y otros beneficios para la salud percibidos.

 

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"Sin embargo los méritos de las dietas a base de plantas comparadas con otras dietas para el manejo y la prevención de las enfermedades cardiovasculares fueron objeto de un intenso debate", destacaron.

 

"Lo que sabemos hoy, es que todavía no sabemos lo suficiente", dijo en ese marco a Télam el doctor Gonzalo Díaz Babio, médico cardiólogo de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) y destacó que "todavía no hay evidencia suficiente que asocie a las dietas veganas con una menor tasa de infartos o eventos cardiovasculares".

 

"El trabajo de la Universidad de Cambridge es el más grande, debido a que lo que hace es juntar muchos estudios más chicos, para que su conclusión sea un poco más rica", explicó, a la vez que indicó que "probablemente haya datos más precisos en los próximos años".

 

Los estudios incluyeron alrededor de 73.800 participantes, de los cuales al menos 7.661 eran veganos. Allí se examinó el riesgo de eventos cardiovasculares en personas que siguieron una dieta vegana en comparación con las que no.

 

"Ninguno de los estudios informó un riesgo significativamente mayor o menor de cualquier resultado cardiovascular", detallaron.

 

No obstante, Díaz Babio apuntó que las dietas con menos consumo de grasas, menos calóricas y más consumo de fibras contribuyen a lograr menores niveles de colesterol, lo que a su vez favorece tasas más bajas de obesidad, mejor perfil glucémico y menores valores de presión arterial.

 

"Se sabe también que conviene disminuir la cantidad de alimentos ultraprocesados lo máximo posible y optar por una alimentación natural - esto no solo se refiere a una dieta rica en frutas y verduras, sino que incluye las proteínas de la carne-", explicó.