Jorge Newbery, piloto. Foto: Archivo General de la Nación.Jorge Newbery, piloto. Foto: Archivo General de la Nación.

Hay personalidades que por su obra, dedicación y aporte a lo que más amaron lograron trascender las barreras del tiempo y volverse inmortales. Ese fue el caso de Jorge Alejandro Newbery, el aviador que fundó la Aeronáutica Militar Argentina y cuyo aporte aún hoy sigue vigente.

 

Entre los miles de vidas que vivió Jorge Alejandro estuvo la de ser aviador, deportista, funcionario e ingeniero. Si bien solo vivió 38 años, su vida es una que vale la pena contar. Nació el 27 de mayo de 1875 en Buenos Aires, hijo del dentista estadounidense Ralph Newbery y la argentina Dolores Malargie y desde muy chico se interesó por la ingeniería.

 

Jorge Newbery, piloto. Foto: Archivo General de la Nación.Jorge Newbery, piloto. Foto: Archivo General de la Nación. 

 

Tras realizar sus estudios secundarios en Olivos, viajó a Estados Unidos para estudiar ingeniería en la Universidad de Cornell donde tuvo ni más ni menos de profesor que a Thomas Alva Edison. Regresó al país con el título de ingeniero electricista y en 1897 ingresó en la Armada Argentina donde no solo se destacó como ingeniero, además fue profesor de natación en la Escuela Naval. Para 1913 era presidente de la Comisión Electrotécnica Honoraria de Argentina y fundador el Comité Electrotécnico Argentino.

 

 Jorge Newbery en compañía de Aaron Anchorena en la barquilla del globo Jorge Newbery en compañía de Aaron Anchorena en la barquilla del globo "El Pampero". Foto: Archivo General de la Nación. 

 

Su amor por los aires comenzó también de joven y a principio del siglo XX realizó diferentes pruebas que constituían toda una novedad para la sociedad, una de ellas fue cruzar el Río de la Plata hasta Uruguay en globo aerostático, bautizado El Pampero, el 25 de diciembre de 1907. Menos de un mes después de dicho acontecimiento se fundó el Aero Club Argentino.

 

1908 sería un año trágico para su vida personal porque su hermano Eduardo, también apasionado por este tipo de proezas, realizó un viaje en El Pampero que nunca culminó ya que desapareció y su cuerpo nunca fue encontrado. Pese a este hecho, y a la crítica pública por esta prácitca, continúo realizando ascensiones en globo con El Patriota y El Huracán con el que batió el récord sudamericano de duración y distancia al recorrer 550 kilómetros en 13 horas uniendo Argentina, Uruguay y Brasil.

 

Accidente de Newbery en Mendoza. Foto: Archivo General de la Pasión.Accidente de Newbery en Mendoza. Foto: Archivo General de la Nación. 

 

En 1909, a casi un año de su fundación, el Club Atlético Huracán le pidió a Newbery permiso para utilizar como insignia la imagen del globo. El aviador le respondió: "Doy mi más completa conformidad esperando que el "team" que lo lleve sobre el pecho, sabrá hacerle el honor correspondiente al esférico que de un solo vuelo cruzó tres repúblicas".

 

Como dato de color, luego de que el club lograra dos ascensos la comisión directiva le volvió a enviar una carta diciéndole: "Huracán ha cumplido. Logró tres categorías, como su globo cruzó tres repúblicas y así satisfacemos su deseo".

 

Velorio de Newbery. Foto: Archivo General de la Pasión.Velorio de Newbery. Foto: Archivo General de la Nación. 

 

A partir de 1912 se dedicó exclusivamente a la aviación, ese mismo año se creó la Escuela Militar de Aviación con Newbery como uno de sus primeros directores ya que dos años antes había obtenido el título de piloto aviador.

 

El 10 de febrero de 1914, desde el aeropuerto El Palomar y en su avión Morane Saulnier, bate el récord mundial de altura al ascender a 6225 metros. Lo hizo persiguiendo un objetivo: ser el primero en cruzar la cordillera de los Andes.

 

Ese mismo año viajó a Mendoza, con el objetivo de explorar la zona y empezar a diagramar su próxima aventura. Antes de viajar de regreso a Buenos Aires para buscar su avión, la gobernación de la provincia le organizó un almuerzo en su honor. Varias personalidades presentes insistieron en que realizara una acrobacia aérea porque todos querían verlo volar, algo que terminaría aceptando. 

 

Fue así que el 1 de marzo de 1914, en el campo de aviación Los Tamarindos (actual zona de El Plumerillo ), se subió junto con su acompañante Jiménez Lastra al avión sin saber que sería su última vez: la nave falló al realizar un looping a 500 metros de altura, lo que provocó que se unda en la tierra y la muerte del pionero de la aviación argentina. Su acompañante, quien sobrevivió, relató que lo último que le escuchó decir fue: "¡Agarrate, Tito!".

 

Su muerte enlutó al país. Su cuerpo fue trasladado de Mendoza a Buenos Aires en tren y cada vez que pasaban por un pueblo era despedido con aplausos y admiración hasta la llegada a la Ciudad el 3 de marzo. Fue velado en el club Sociedad Sportiva donde miles se concentraron para darle la última despedida. Su adiós fue la primera manifestación popular.

 

Velorio de Newbery. Foto: Archivo General de la Pasión.Velorio de Newbery. Foto: Archivo General de la Nación.

 

Al día siguiente, sus restos fueron acompañados por una caravana, una escolta de aviones y suelta de palomas hasta la Recoleta. En 1937, año en que se inauguró el impactante mausoleo de Hernán Cullen Ayerza, fue trasladado al Cementerio de la Chacarita donde descansa actualmente.

 

Tumba de Newbery en Chacarita. Foto: Archivo General de la Pasión.Tumba de Newbery en Chacarita. Foto: Wikipedia. 

 

En 2014, a 100 años de su muerte, se inauguró un monumento en la Base Área Militar Morón en su honor y el Aeropuerto de la Ciudad de Buenos Aires fue bautizado con su nombre. Además; barrios, escuelas, calles, clubes y avenidas en todo el país recuerdan al primer ídolo popular.

 

 

 

 

Por Yasmin Ali

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Yasmin Ali