"Desde el otoño, nuestro entorno de negocios se degradó, lo que nos obligó a reducir nuestros gastos y a revisar nuestros proyectos de inversión", explicó la empresa. En estas circunstancias, las empresas del grupo que se ocupan de los instrumentos de precisión y de los semiconductores se vieron particularmente afectadas ya que la demanda para este tipo de productos cayó y la competencia se intensificó, según Nikon.

El grupo intenta reducir sus costos anuales de unos 8.000 millones de yenes (unos 84 millones de dólares). La empresa japonesa decidió reunir en dos entidades distintas a cuatro filiales de producción de instrumentos de precisión y circuitos integrados en Japón. De los 2.900 puestos de trabajo correspondientes a estas empresas, unos 800 serán suprimidos.

En un intento por racionalizar las estructuras de venta de estos instrumentos en Europa y en Norteamérica, unificará ambas ramas. También prevé reorganizar sus estructuras de distribución de Asia.

Estos cambios operados en el extranjero se traducirán por la reducción de 200 empleos de los 1.700 que totalizan las diferentes entidades fuera y dentro de Japón. Nikon se vio afectado por un escasa demanda. A principios de mes pronosticó una pérdida de 17.000 millones de yenes (unos 181 millones de dólares) para el actual ejercicio terminado en marzo