Guardavidas, costa atlántica

La costa atlántica sigue en conflicto, ya que los guardavidas se movilizarán este sábado pese a dictarse la conciliación obligatoria en medio de sus reclamos y anuncios de paro.

 

Justamente, para evitar el paro de los guardavidas es que el Ministerio de Trabajo de la Nación dictó este viernes la conciliación obligatoria. La medida de fuerza estaba anunciada para este sábado. 

 

Con esta decisión, las autoridades evitan que durante un fin de semana de plena temporada las playas de Mar del Plata no cuenten con servicio de seguridad y dejen sin resguardo a los turistas que se metan al mar.

 

Pero desde UGA se encargaron de dar a conocer que no habían sido notificados formalmente pero acatarán la decisión del ministerio. Sin embargo, dejaron en claro que realizarán una movilización para visibilizar la falta de acuerdo salarial con la Cámara de Balnearios.

 

La conciliación obligatoria comienza a regir a partir de las 0 horas de este sábado y se extenderá por 15 días. En ese período, el Ministerio tratará de convencer a las dos entidades gremiales que habían anunciado el paro, el Sindicato de Guardavidas y Afines y la UGA. Buscan que queden sin efecto cualquier acción que afecte el cuidado de las playas y ejerzan sus funciones con total normalidad. También aseguraron que esperan contar con "la mejor predisposición y apertura para negociar".

Marcha de guardavidas en Mar del Plata

(Reclamo de guardavidas. Foto Gentileza 0223) 

 

El próximo martes a las 9 de la mañana, tanto las organizaciones sindicales como los representantes del Ejecutivo local deberán concurrir a una nueva audiencia en la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación en Mar del Plata para tratar de destrabar este conflicto a orillas del mar.

 

El conflicto con los guardavidas en las playas no es el primer inconveniente que tienen los nativos de Mar del Plata -bajo la intendencia de Carlos Arroyo- y los turistas que eligieron veranear en La Feliz. Desde hace unas semanas, se presenta el reclamo de los municipales por cuestiones salariales que dejó a la localidad sin recolección de basura, sin controles de alcoholemia y la presencia desmedida con los manteros que provocó incidentes en plena calle. En definitiva, una Ciudad abandonada.