Cinthia sin filtro, en fotos de sus redes sociales, viuda negraCinthia sin filtro, en fotos de sus redes sociales.

Tras conocerse el engaño y robo millonario a un empresario de Recoleta a manos de dos viudas negras, se revelan nuevo detalles del modus operandi de las delincuentes. Una de ellas, Cinthia, quien era oriunda de Berazategui, utilizaba varios seudónimos y solía cambiar de look para no ser reconocida. Lorena, Luciana y Mica eran algunas de las identidades elegidas.

 

“Mica”, como la conoció el empresario que denunció que le robó 70 mil dólares junto a su cómplice “Maru”, comenzó su juego de seducción por WhatsApp con el empresario gastronómico quien denunció el último 25 de mayo el robo.  

 

Al empresario lo durmieron con una dosis de una benzodiazepina en su departamento y así llevarse 70 mil dólares en efectivo, relojes de marcas como Rolex y Hublot, su iPhone 11 y las llaves de un Toyota Corolla.

 

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El caso quedó a cargo del Juzgado N°62 y la imagen de una de las viudas negras fue publicada con su cara borrada, pero “Mica” se reconoció de todas formas. Su abogado, Alejandro Cipolla, se presentó en el Juzgado con un pedido de eximición de prisión. El juez subrogante Edmundo Rabbione se negó. Se descubrió que la mujer tenía cinco causas abiertas en su contra, todas por el mismo delito.

Cinthia sin filtro, en fotos de sus redes sociales, viuda negra 

Cinthia, de 36 años, tiene antecedes penales y ya estuvo presa: pasó ocho meses entre 2015 y 2016 encerrada en un penal federal luego de ser condenada por siete hechos de robo en todas sus variantes: simples, en poblado y en banda, a mano armada.

 

El primer hecho en su contra en la larga lista data de diciembre de 2009, tres chicas en la esquina de una disco. En ese entonces usaba el nombre de “Lorena” y asistió a la disco Rumi de Figueroa Alcorta y Pampa junto a dos amigas. Allí se encontró con un hombre que la llevó hasta la casa de un amigo suyo, un consultor económico 20 años mayor que Cinthia, que tenía un departamento en la calle Sánchez de Loria. Así, bebieron, el consultor y su amigo con las chicas.

 

¿Qué pasó después? Algo similar a lo que relató el empresario gastronómico ya que el consultor se despertó a las 9 de la mañana y las chicas no estaban: se habían llevado 3 mil dólares, tres relojes, sus tarjetas de crédito y débito, su carnet de conducir, ropa, joyas, su pasaporte.

Cinthia sin filtro, en fotos de sus redes sociales, viuda negra 

Cinthia registró otro hecho en las inmediaciones del mismo boliche un año después. Esta vez contra un joven empresario dedicado al negocio del transporte y los taxis, que había ido a la disco con tres amigos esa noche. “Luciana” fue su nombre para la ocasión, estaba junto a una amiga. Esta vez se llevaron su computadora, su carnet de Boca, un sobre con mil dólares y las llaves de su Dodge Journey.

 

Otro hecho tuvo lugar en marzo de 2011 en le boliche Ink sobre Niceto Vega en Palermo. Esperó junto a una amiga a la salida, cuando vio a otro joven empresario junto a un amigo que dejaban el lugar en un Audi A3. Los cuatro se fueron al departamento del empresario en la calle Miller. Al día siguiente se llevó un Audi A3, con 15 relojes de marcas como Bulgari o Cartier, una MacBook Pro, cuatro trajes Salvatore Ferragamo, dos trajes Armani, un traje Prada, zapatos Gucci, siete mil dólares cash, todas sus tarjetas, su televisor de 42 pulgadas y las llaves de su casa.

 

Cinthia cayó el 18 de julio de 2011 luego de que se allanara su casa donde estaba su cómplice. ¿Qué encontraron? Una gran cantidad de psicofármacos, blisters de benzodiazepinas, lo mismo que la División Laboratorio Químico de la Federal encontró metabolizado en la sangre de una de sus víctimas.

 

La viuda negra fue condenada a tres años en suspenso para ella y para su cómplice. Menos de un año después, con una pena en suspenso, Cinthia, o “Mica”, fue acusada otra vez. Hoy está prófuga y siendo intensamente buscada.