Muerte de estudiante brasileñaEstudiante brasileña fallecida. Foto: Facebook.

Ana Karolina Fernández, era una estudiante universitaria brasileña de 22 años de edad que el 4 de septiembre se cayó por el hueco del ascensor desde un piso 14 en un edificio del barrio porteño de su sangre y, al mismo tiempo, que la puerta del ascensor tenía una falla, informaron hoy fuentes judiciales.

 

Cinthia Oberlander, fiscal de la causa, recibió informes de peritajes clave que ahora llevan a sostener en la investigación que la muerte pudo haber sido como consecuencia de una combinación trágica entre una avería del ascensor y un exceso de alcohol.

 

En el instante en que se supo sobre la muerte de Fernández, fuentes policiales manifestaron que en la casa donde sucedió el hecho luctuoso se había encontrado una bolsa con un extraño polvo rosa que se sospechaba podía ser una droga sintética, fuentes judiciales hoy lo desmintieron.

 

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"No se secuestró ningún polvo rosa. Sólo fueron versiones periodísticas y nada de esto figura en el sumario elaborado por la comisaría vecinal 1A ni en las actuaciones de los peritos de la Unidad Criminalística Móvil", dijo una calificada fuente judicial.

 

También, entre las varias declaraciones testimoniales que Oberlander recabó desde que el juez Manuel de Campos delegara la instrucción en su fiscalía, varios policías y peritos que estuvieron trabajando en el lugar fueron interrogados sobre el polvo rosa y todos negaron haber visto esta sustancia.

 

La fuente indicó así mismo que "lo único que se secuestró del departamento fueron las pertenencias de la víctima", entre ellas, su cartera y su calzado, ya que "los peritos no detectaron ningún indicio de criminalidad en la escena".

 

Un primer informe de laboratorio remitido a la fiscalía reveló que Fernández tenía en sangre una graduación alcohólica elevada, de 1.8, pero aún se aguarda el estudio toxicológico completo que indicará si la joven ingirió o no alguna otra sustancia.

 

"Es sólo una hipótesis, pero con ese grado de alcohol la chica pudo haberse sentido desorientada y abrió la puerta del ascensor, que nunca debió abrirse, pensando que era otra", aseguró uno de los investigadores.

 

En las testimoniales, tanto las chicas que aquella noche salieron a un bar con Karol -tal como le decían sus amistades-, como el tenista con el que ella salía y el amigo que ya de madrugada la recibieron en el departamento, coincidieron en que lo único que consumió la víctima a lo largo de la noche fue alcohol.

 

En la causa también declaró lo mismo un tercer joven que esa madrugada estuvo en el departamento pero se fue antes de que la universitaria cayera por el hueco del ascensor.

 

La División Siniestros de los bomberos de Policía de la Ciudad ya le remitió a la fiscal el informe final sobre el peritaje de la puerta del ascensor y llegó a la conclusión de que presentaba una falla.

 

Se trata de una puerta de madera -no metálica como habían informado otras fuentes-, que en el piso 14 de ese dúplex que también abarca el piso 13, se abre sola sin que esté la cabina en el nivel.

 

El técnico que hacía el mantenimiento y los controles del elevador ya está identificado en la causa desde el primer día y podría ser citado a declarar por la fiscal Oberlander.

 

El expediente sigue bajo la carátula provisoria de "muerte por causas dudosas", aunque de no surgir otra hipótesis y afirmarse la del accidente por la falla en la puerta, podría cambiar a una investigación por "homicidio culposo".