ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Reconversión de la industria cervecera local con inversión de $500 millones

AB InBev invirtió u$s 10,2 millones para producir Budweiser en Tucumán y en Zárate. Su rival desembolsó $ 65 millones y comenzará con las nuevas marcas en Luján en mayo.
Martes 23 de abril de 2019

Industria cervecera

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Hace más de un año la Compañía de Cervecerías Unidas (CCU) y AB InBev -importantes empresas de la cerveza- llegaron a un acuerdo, a pedido de la Secretaría de Comercio, y luego de la fusión de la cervecera belga con SAB Miller, por el intercambio de Grolsch y Warsteiner, entre otras etiquetas, además de un pago de u$s 400 millones en tres años.

 

A partir de mayo, y pese a tener un período de gracia de 18 meses, la empresa chilena producirá, distribuir y vender estas marcas premium, lo cual, hasta ahora, hacía la dueña de Quilmes como parte del deal. Para CCU, significó una inversión de $ 65 millones, entre trabajo de levaduras, envasado y la participación de los maestros cerveceros de ambas etiquetas.

 

Así mismo, Cervecería y Maltería Quilmes, la filial de AB InBev, hizo saber sobre el comienzo de elaboración de Budweiser en su cervecería de Acheral, Tucumán, desde septiembre. El desembolso, de u$s 10,2 millones ($ 433,2 millones), se enmarca en su plan de inversiones, de u$s 1700 millones, para el período 2016-2020.

 

Ya ejecutó el 60 por ciento.

 

De esta manera, manifestó Quilmes, Budweiser se producirá en sólo dos plantas a nivel local: la tucumana y la de Zárate, Buenos Aires, que recibió tras la adquisición global de SAB Miller. Actualmente, Acheral producía las marcas Quilmes Clásica, Brahma, Bajo Cero, 1890, Ouro Fino y Ducal. Desde allí, exporta a países de la región, como Paraguay, Bolivia y Chile.

 

Quilmes cuenta con casi el 65% del mercado local de cervezas. CCU, en tanto, alcanzó un market share superior al 30 por ciento.

 

Fábrica de cerveza, industria, economía argentina

 

La apuesta en el mercado local:
“Por los calibres y los empaques, tuvimos que adaptar las líneas para que pudieran llenar correctamente las botellas. Varían según la marca, a diferencia de las latas, que son todas idénticas”, comentó Nicolás Rubino, director de Marketing de Cervezas de CCU.

 

La producción, que, estiman, estará cercana a los 350.000 hectolitros al año entre ambas marcas, se realizará en la planta de Luján. Ahí, también se fabrican las marcas Heineken, Schneider e Imperial. “Es la que está más cerca del área de mayor venta de estas marcas. Eso nos dará una mejor rentabilidad”, explicó Rubino. CCU también tiene fábricas en Santa Fe y Salta. El 80% de las ventas de Grolsch y Warsteiner se concentra en Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

 

Las otras marcas de las que CCU tiene la licencia, como Amstel, Miller y Sol, son producidas en Santa Fe. A su vez, la chilena también tiene la distribución de la estadounidense Blue Moon y la chilena Kunstmann, ambas, importadas.En relación a Grolsch, sólo seguirá importando una versión (swing top).

 

Al mismo tiempo, CCU invirtió, como parte de su plan de $ 2250 millones para el trienio 2016-2019, en una nueva línea de producción de barriles, a la cual busca duplicar. “Ya contábamos con una línea así en Santa Fe y, ahora, incorporaremos esta, en Luján, para todas las marcas que se producen ahí porque crece mucho el consumo de cerveza tirada, tipo chopp. Por el momento, los barriles solo representan un 1,5% de nuestras ventas”, dijo Rubino.

 

Para el ejecutivo, el potencial de crecimiento de estas dos marcas es prometedor, debido al auge del segmento premium. Según un informe de la consultora Abeceb para Cerveceros Argentinos, cámara que nuclea a las principales compañías del rubro, este tipo de cervezas le ganó terreno a las low price, cuyo share cayó del 12% al 5% en la última década. Rubino detalla: “Las premium crecen un 20% en el país porque, al tener detrás marcas internacionales, invierten mucho en desarrollo e innovación. En algunos países de la región, la suba de este segmento incluso llega al 45%”.

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EFECTO COVID-19

Techint advierte por el impacto de la cuarentena en la producción

Luis Betnaza, director institucional y Corporativo del Grupo Techint, señaló que en Siderca (planta de Tenaris) tiene la producción es nula y en Ternium se está trabajando "a media máquina".
Miércoles 17 de junio de 2020

TechintIndustria Techint

Luis Betnaza, director Institucional y Corporativo del Grupo Techint, destacó que "no es hoy un debate si vamos a invertir en mayor capacidad, sino tratar de cubrir lo que tenemos en capacidad ociosa".

 

El último informe sobre utilización de la capacidad instalada en el sector industrial reveló que en abril el conjunto del sector manufacturero operó con apenas 42% de su potencial, seis puntos porcentuales menos que el peor momento histórico registrado hasta este momento, que fue enero de 2002.

 

Betnaza alertó que "Argentina es un país de una complejidad política y económica muy grande, que lleva nueve años de estanflación, que tiene una carga impositiva implícita de 40 puntos del PBI, que va a salir con niveles de endeudamiento muy grandes”.

 

Tras aclarar que existe vocación para salir de esta situación lo más rápido posible y en las mejores condiciones, el directivo insistió que “en una primera etapa la salida va a ser exportadora”, frente a lo cual pidió facilidades para la inversión y para las ventas externas.

 

Consultado sobre la intención del Gobierno de avanzar sobre el Grupo Vicentín, Betnaza recordó el caso de Sidor, la subsidiaria de Techint en Venezuela, que fuera expropiada por el gobierno chavista.

 

Para Betnaza aquella expropiación tuvo un impacto claro en los números. “Recibimos la empresa produciendo 2 millones de toneladas de acero, en 2007 la llevamos a 4,3 millones de toneladas. (...) Y en el 2019 produjo 0. El resultado concreto es que dentro de un entramado productivo que era de excelencia, terminamos con una empresa de estas características”, graficó.

 

Y dejó algo más de tela para cortar. “La actividad productiva es una zona de reserva de la actividad privada. No soy de los que cree que el Gobierno tiene que intervenir en situaciones como ésta. En particular, cuando hemos tenido una intervención de un juez que está llevando adelante una convocatoria de acreedores”, remató en alusión al proyecto de expropiación que llegaría al Congreso en los próximos días.

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Coronavirus en Argentina
SEGÚN DATOS DEL INDEC

Por el coronavirus, el 58% de la industria estuvo sin actividad en abril

El organismo indicó que en abril "sólo un tercio de las industrias pudo operar con normalidad, mientras que los dos tercios restantes, o no operó o sólo pudo hacerlo parcialmente". En siete de los doce sectores que releva el INDEC, el promedio de utilización del aparato productivo se ubicó por debajo del nivel general de la producción manufacturera.
Miércoles 10 de junio de 2020

Industria en tiempos de coronavirusIndustria en tiempos de coronavirus

La utilización de la capacidad productiva de la industria sufrió en abril una caída histórica, al desplomarse al 42%, como consecuencia del freno impuesto a la actividad por la crisis del coronavirus, informó el INDEC.

 

El organismo indicó que en abril "sólo un tercio de las industrias pudo operar con normalidad, mientras que los dos tercios restantes, o no operó o sólo pudo hacerlo parcialmente".

 

Desde el 2002 en el INDEC inició la difusión de indicador no se registraron niveles inferiores al 42% de abril, y el valor más bajo o de la serie histórica, era el de enero de 2002, con un 48,2%.

 

La producción de tabaco y la de autos no operó en abril y los valores más altos se ubicaron en la producción de sustancias y productos químicos, por la elaboración de artículos de higiene y fertilizantes para el campo y la de alimentos y bebidas.

 

En siete de los doce sectores que releva el INDEC, el promedio de utilización del aparato productivo se ubicó por debajo del nivel general de la producción manufacturera.

 

La industria textil fue la más golpeada por la pandemia y solamente utilizó un 4,2% de su capacidad, mientras que el sector de la metalmecánica, afectada por el cierre de la producción automotriz, operó al 20,1% de su capacidad en abril.

 

La producción de insumos para la construcción, con la parálisis de las grandes obras, tuvo un promedio de utilización del 22,5% y las industrias metálicas básicas registran en abril niveles de utilización del 25,1%.

 

La elaboración de productos de caucho y plástico, presentaron un nivel del 31,7%, porque la fabricación de neumáticos tuvo un nivel mínimo de producción, mientras que en las manufacturas de plástico únicamente se fabricaron artículos considerados esenciales.

 

Por encima del nivel general se ubicaron la refinación del petróleo con un promedio del 46,2%, afectada por el menor consumo de distintos combustibles por la restricciones al tránsito de vehículos y vuelos aerocomerciales.

 

También estuvieron por encima del nivel general la edición e impresión que utilizó el 57,6% de su capacidad y la producción de papel cartón con 59,9%.

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Coronavirus en Argentina