Comisaría de San Justo, NAFoto NA.

El “monstruo de San Justo”, tal el apodo que se ganó el policía bonaerense Martín Alberto Collazo, fue condenado a diez años y seis meses de prisión: entre 2012 y 2’18 abusó sexualmente de su hija y cuando la madre de ella lo descubrió, casi la mata.

 

La pesadilla que vivió la niña de diez años fue durante meses, varios, un total de seis años. Su padre, un policía de la provincia de Buenos Aires, primero comenzó haciéndole tocamientos, y luego la violaba.

 

El policía, su padre, la tenía amenazada con no contar nada. Si lo hacía, prometía iba a cortarle la cuota alimentaria a su exmujer, mamá de la niña, y la iba a matar a ella y su hermanito.

 

Fueron años de silencio de la niña hasta que en 2018 se lo contó a su madre, siendo aquella ya adolescente. La exmujer de Collazo fue al domicilio de él, ubicado en Balbastro al 4200 en San Justo, Partido de la Matanza, a increparlo.

 

 Ese 17 de mayo por la noche, cuando Norma Barrionuevo increpó a su expareja al conocer que éste había abusado de su hija, el policía la tomó del cuello, la metió en el interior de la casa, y una vez que la tuvo dominada en el piso, intentó ahorcarla.

 

El grito de los vecinos desde la puerta hizo que no la matara. La madre de la pequeña fue trasladada al hospital donde tenía lesiones en el labio superior, pérdida de una prótesis dental, edema frontal y dolor lumbar.

 

El policía Bonaerense fue detenido y ahora juzgado por el Tribunal Oral Criminal 3 de La Matanza que hizo lugar al pedido del abogado querellante Hugo López Carribero y lo condenó a diez años y seis meses por los dos hechos.

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