Tecnología - Samsung y Apple

Autoridad Antimonopolio italiana anunció una multa de diez millones de euros a Apple y de cinco millones a Samsung por ralentizar deliberadamente sus teléfonos. La decisión es una de las primeras en el mundo por la llamada obsolescencia programada, la práctica de limitar deliberadamente la vida útil de un aparato para incitar a comprar uno nuevo.

 

El regulador, que actúa como defensor del consumidor, multó a las compañías porque las actualizaciones de software que recibieron los iPhone más antiguos y el Samsung Galaxy Note 4 "causaron fallos de funcionamiento graves y redujeron significativamente el rendimiento" de los dispositivos. Los fabricantes de teléfonos, están acusados de reducir velocidad de sus viejos modelos.

 

Samsung alentó a los propietarios de su modelo Note 4 a instalar una nueva versión de Android (el sistema operativo de Google) que estaba pensada para un modelo más reciente, el Note 7, con la consecuencia de ralentizarlos.

 

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Por su parte, Apple hizo lo mismo con los propietarios de modelos iPhone 6, alentando a que instalen un sistema operativo pensado para el iPhone 7, provocando problemas similares.

 

También se acusa a Apple de no haber informado a los usuarios hasta diciembre del 2017 sobre la duración de las baterías de litio de sus dispositivos y otros factores que contribuyen a su deterioro, así como los procedimientos correctos para mantener, verificar y reemplazar las baterías para preservar la funcionalidad completa de los dispositivos.

 


La decisión de la AGCM es la primera en el mundo que castiga la "obsolescencia programada". Aunque Apple también es investigada en Francia en relación a los delitos de "fraude" y "ralentización programada" por dicha presunta práctica.