Libia, inmigrantes, EuropaMujer proveniente de Libia.

Un informe revela la verdadera pesadilla de los libios que dejan su país en busca de mejores oportunidades en Europa y cómo es el proceso para regresar a su hogar ante las terribles condiciones a las que son expuestos.

 

Hace algún tiempo hay una Iniciativa Conjunta UE-OIM que ha ayudado al retorno voluntario de 81.000 migrantes africanos, 50.000 de ellos procedentes de Libia. En ese proceso se les da dinero en efectivo, asesoramiento y apoyo para la reintegración.

 

Euronews reveló en el informe una estafa en el programa que financia la Unión Europea, la propia Organización Internacional para las Migraciones (OIM) admite que solo un tercio de los migrantes que inician el proceso de reintegración lo completan realmente.

 

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En diálogo con el medio europeos, africanos que regresaron a su país explicaron que no recibieron ningún apoyo de la OIM una vez que regresaron y los que sí que obtuvieron ayuda la encontraron insuficiente.

 

Las nigerianas, según la OIM, llegan a Europa procedentes de Nigeria por mar son probablemente víctimas de redes de tráfico sexual, en Italia o en otros países de la Unión Europea. Además se habla de la realidad mujeres y niñas en Libia, y un incremento correspondiente del número de mujeres y niñas que llegaron a las costas de Europa embarazadas, tras haber sido violadas durante su estancia en Libia.

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Sin embargo, tras haber escapado de la violencia y el abuso sexual en Libia, muchas mujeres que volvieron a sus hogares cayeron de nuevo en el ciclo de explotación en Nigeria, mientras que otras dijeron que recibieron poco apoyo una vez que regresaron a sus hogares.

 

La mayoría son traficadas a Europa a través de Libia y Asia cada año y el Estado de Edo es un centro de tráfico sexual reconocido internacionalmente.

 

Cuando logra regresar a su país, las víctimas repatriadas en albergues "cerrados", para investigar los casos y tratar de convencer a las víctimas de que testifiquen ante el tribunal contra sus traficantes. Además existe un sistema paralelo de albergues abiertos gestionados por ONG locales para acoger a las que no quieren volver con sus familias.

 

Se sabe que la afluencia de migrantes que regresan de Libia, algunas de las cuales fueron víctimas de tráfico sexual, ha abrumado el sistema de albergues y servicios, incluidas las instalaciones de la NAPTIP, y no todas recibieron atención.

 

Muchas mujeres y niñas dijeron que luchaban contra la depresión, la ansiedad, el insomnio, los recuerdos y otras dolencias físicas que a veces han limitado su capacidad de trabajar eficazmente, dijo Human Rights Watch (HRW) en un informe reciente.

 

En 2020, sólo se están investigando 33 casos de tráfico, mientras que sólo 14 han sido llevados ante los tribunales. No se ha firmado ningún veredicto todavía, y nadie ha sido condenado.