Axel Kicillof, Verónica Magario y Sergio Massa junto a intendentes del Conurbano

El precandidato a gobernador del Frente de Todos, Axel Kicillof, encabezó una cumbre en La Plata junto a más de 50 intendentes peronistas, en la que también estuvo el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, con el propósito de dejar atrás las rispideces del cierre de listas y alinear a toda la tropa de cara a la campaña.

 

El acto marcó el punto de largada del comando unificado de campaña, que contiene al PJ, La Cámpora y el massismo, el cual quedó retratado en una foto de familia impensada tiempo atrás.

 

El líder camporista, Máximo Kirchner, no se hizo presente, pero sí estuvieron delegados de su confianza de la agrupación como la diputada Luana Volnovich y el legislador bonaerense Facundo Tignanelli.

 

Noticias relacionadas

Además, estuvo la compañera de fórmula de Kicillof, la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, quien llegó acompañada por su mentor y antecesor en el distrito más grande de la Provincia, Fernando Espinoza.

 

También concurrió la diputada nacional del Frente para la Victoria, Cristina Álvarez Rodríguez, que aparece cuarta en la nómina de candidatos para la Cámara baja.

 

El pelotón de jefes comunales justicialistas concurrió a pleno: entre otros estuvieron el presidente del PJ bonaerense, Fernando Gray (Esteban Echeverría), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Gustavo Menéndez (Merlo), Julio Pereyra (Florencio Varela), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Gabriel Katopodis (San Martín), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Juan Zabaleta (Hurlingham), Ariel Sujarchuk (Escobar), Mario Secco (Ensenada) y Julio Zamora (Tigre).

 

Pero el dato saliente de la jornada fue la presencia de Massa, quien había compartido el martes un almuerzo mano a mano con Kicillof en la parrilla Roldán, del Club Hípico de Palermo, para discutir los roles que cada uno desempeñará en la campaña bonaerense, que incluirá algunas actividades conjuntas y otras por separado.

 

Fue la antesala al desembarco de Massa en el dispositivo proselitista del PJ bonaerense que este miércoles tuvo su bautismo de fuego en La Plata.

 

Allí Kicillof aprovechó para acelerar el operativo de seducción y ablande con los intendentes -a quienes necesita para militar la campaña en los municipios- muchos de los cuales habían quedado heridos por un cierre de listas que no los favoreció.

 

Además, antes de la entronización de Kicillof por parte de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, el grueso de los jefes comunales había hecho fuerza para que uno de ellos fuera elegido candidato a gobernador.

 

"Queremos que el proyecto de transformación de la Provincia sea trabajo de quienes vamos a gobernar, pero con el apoyo y ayuda de todos los intendentes", pidió el ex ministro de Economía durante su intervención en el acto.

 

"Hoy estamos todos juntos para gobernar la Provincia. Son ustedes, los intendentes, quienes tienen los gobiernos a los que van a parar los reclamos de la gente que la está pasando mal", agregó Kicillof, en otro centro a los jefes distritales, antes de fotografiarse con muchos de ellos para los afiches y volantes de campaña.