Miguel Ángel Pichetto, AGENCIA NAMiguel Ángel Pichetto, AGENCIA NA

Miguel Ángel Pichetto criticó la decisión del Gobierno nacional de derogar el decreto impulsado por Mauricio Macri que permite expulsar a los extranjeros que cometan delitos en el país.

 

El ex senador nacional calificó esa decisión como una "imbecilidad" y "progresismo barato". Sin embargo, resaltó la presencia del presidente Alberto Fernández en Israel y lo consideró como un dato político relevante en la política internacional de Argentina.

 

"Me parece una imbecilidad dejar sin efecto el decreto. A los extranjeros que roban hay que expulsarlos. Así lo hace cualquier país serio e inteligente. ¿Cometen delitos y los dejamos en el país? Es absurdo, primero están los argentinos", expresó el excandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio, entrevistado en Terapia de Noticias. "Argentina necesita un debate de fondo de esto. Delincuentes que cometen delitos, extranjeros, hay que expulsarlos", propuso.

 

Noticias relacionadas

El dirigente peronista resaltó luego la importancia de la visita del Presidente a Jerusalén "dentro de las definiciones que tiene que tomar el Gobierno de cara a lo que significa una política internacional seria y responsable". Sin embargo, reprochó la presencia de Evo Morales en el país, a la que calificó de "lamentable", y opinó que el líder del MAS "puede hacer política, pero en Bolivia". "Venir acá a plantear el tema de armar milicias populares o patria o muerte. ¿A qué estamos jugando? Ese es el mundo bolivariano que nos manda a la derrota", afirmó.

 

Según su análisis, hay una intención del gobierno de Fernández, junto con el canciller Felipe Solá, de llevar adelante una política exterior "moderada". Sin embargo, opinó que "hay que estar con los países democráticos, hay que repudiar las dictaduras, no hay que convalidar cercanías con Irán, eso fue un error que cometimos".

 

Pichetto también advirtió que observa tensiones entre la gestión nacional y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, porque se está desalineando de la estrategia del ministro de Economía, Martín Guzmán. "Es peligroso el juego de Kicillof", dijo y agregó: "Lo llevaron a Jerusalén para tratar de ordenarlo".

 

"La tarea me parece que tendría que haber estado coordinada de otra manera, debería haber dejado a la Nación la negociación global de la deuda que es la que puede cambiar el escenario. Sentar un precedente o asustar a los acreedores o que se empiecen a mover los bonos a la baja me parece negativo para la Argentina", concluyó.