Boris Johnson, Primer MinistroBoris Johnson.

El primer ministro inglés, Boris Johnson, salió de terapia intensiva y estaba de "muy buen ánimo", según un vocero del gobierno británico, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, anunció que el Reino Unido debe permanecer en cuarentena hasta que haya superado el pico de la pandemia.



"Boris Johnson ahora está fuera de cuidados intensivos y está de muy buen ánimo. El primer ministro fue trasladado esta noche de cuidados intensivos a una sala, donde recibirá un estricto seguimiento durante la primera etapa de su recuperación", agregó el vocero.



El primer ministro, que fue hospitalizado el domingo, pasó tres noches en una unidad de cuidados intensivos en el hospital Saint Thomas en el centro de Londres después de que los síntomas que padece por el coronavirus se agravaran.



El anuncio se produjo solo unas horas después que el ministro de Relaciones Exteriores Raab, quien lo reemplaza mientras permanece internado, dijo que el líder conservador mejoraba.



Raab indicó además que es muy temprano para levantar la cuarentena que expira el lunes 13 y que las medidas deberán permanecer vigentes hasta que el Reino Unido haya superado el pico de la pandemia y haya "evidencias" de que el aislamiento muestre resultados.



El funcionario que presidió además esta tarde una reunión del Comité Cobra de Emergencia insistió que el Reino Unido "no debe esperar ninguna decisión sobre un cambio de las medidas de aislamiento hasta el final de la próxima semana".

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GENTILEZA EURONEWS.

"Han pasado casi tres semanas y estamos empezando a ver el impacto de los esfuerzos que todos hemos hecho. Todavía es demasiado pronto para levantar las medidas que hemos implementado. Es vital que tomemos las decisiones correctas en el momento adecuado", afirmó.



Raab explicó que el distanciamiento social funciona, debido a que ha disminuido la cantidad de contagios y el número de de pacientes en cuidados intensivos tampoco aumentó exponencialmente pero el número de fallecimientos sigue creciendo porque aún no se ha alcanzado el pico de la pandemia.



Agregó que en esta etapa, el gobierno reúne datos para determinar los resultados de las medidas de distanciamiento físico y de bloqueo.



El anuncio le sigue a la publicación del número de muertes diarias que registró el Reino Unido hoy, que aumentó a 881 y alcanzó un total de 7.978, mientras que los casos positivos suman en total 65.077.



En la reunión del Comité de Emergencia los ministros escucharon la opinión de especialistas y epidemiólogos para evaluar la prórroga del aislamiento.



El 23 de marzo Johnson ordenó cerrar escuelas, bares, restaurantes y teatros, y limitó la circulación de personas, instando a los británicos a quedarse en sus casas durante tres semanas.



Las cifras de muertes y contagios en el Reino Unido, uno de los países más afectados de Europa por el avance de la pandemia, han aumentado día a día, y el gobierno recibió críticas por ser de los últimos del continente en decretar medidas generales de confinamiento obligatorio de la población.



Ahora, Gran Bretaña se acerca a niveles de nuevos casos y muertes similares a los de Italia, el país más castigado de la región.



Mientras tanto el gobierno está en alerta este fin de semana largo por Pascuas, por lo que según el diario Times, dirigentes políticos se preparaban para realizar una campaña instando a la gente a "quedarse en casa".



El Servicio Meteorológico británico pronosticó temperaturas de hasta 25 grados en algunas partes del país para el fin de semana, lo que podría provocar que la gente se eche en masa a las calles rompiendo el distanciamiento social.



La velocidad de los contagios en el Reino Unido superaba la capacidad de recibir pacientes en los hospitales, que comenzaron a rechazar a las personas que llegan con síntomas del virus.



Uno de ellos fue el Hospital General de Watford, a 30 kilómetros de Londres, que tuvo que rechazar a nuevos pacientes producto de que la enorme demanda causara el colapso de la provisión de oxígeno, informaron medios locales.



A su vez, miles de trabajadores del servicio público de salud se quejaron ante los sindicatos por la falta de guantes, máscaras, protectores oculares y batas en los lugares de trabajo.



Según Unison, el gremio del personal de la salud, los trabajadores corren el riesgo de trabajar sin el equipo de protección adecuado.