Economía, Estados Unidos, coronavirusWall Street.

Estados Unidos está siendo el país más afectado por la pandemia del coronavirus, teniendo serios efectos negativos en su economía.

 

Si bien el país intenta acelerar la actividad económica, el aumento de casos en ciertos estados lo está impidiendo. Hay pronósticos sobre una posible activación de la economía en el último trimestre del 2020, pero dependerá de cómo se controle el virus.

 

James Galbraith, profesor de la Escuela de Asuntos Públicos Lyndon B. Johnson de la Universidad de Texas, Austin, brindó una entrevista con BBC Mundo y dio su opinión.

 

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"La economía de EE.UU. es un castillo de naipes que se derrumbó con la pandemia. No veremos una recuperación económica rápida porque los problemas de la economía estadounidense son estructurales", comentó Galbraith.

 

Según el especialista una serie de cambios en el último medio siglo de la economía norteamericana dificultan la recuperación económica:

 

Cambio en la producción y demanda global de productos

 

En la década de los 60 la economía estadounidense producía bienes con distintos niveles de desarrollo tecnológico y estaba más orientada al consumo interno. Pero ahora es distinto ya que Estados Unidos produce bienes y servicios de tecnología avanzada en sectores como la industria aeroespacial, tecnologías de información, armamento, servicios petroleros o finanzas, para abastecer una demanda global.

 

"El problema es que no van a crecer las compras de aviones si la gente en el futuro va a viajar menos Ese no es un problema que se pueda resolver con medidas de estímulo fiscal", dijo Galbraith.

 

Menos puestos de trabajo

 

"La incertidumbre sobre el futuro de los empleos provocará que la gente ahorre enormemente. No van a ir a conciertos, eventos deportivos, a cenar fuera de casa o viajar", agregó.

 

Endeudamiento

 

Galbraith cuenta que los sueldos no crecen a esa velocidad y el aumento del gasto en la última década está muy relacionado con un aumento en las deudas personales y corporativas.

 

“Las deudas personales como la hipoteca, la renta, los servicios básicos o la educación, seguirán escalando. La gente dice que si nos recuperamos de esa crisis, nos recuperaremos de esta. Pero eso es engañoso porque las circunstancias son muy distintas", aseguró Galbraith.

 

"Esto no es un shock económico como un terremoto. La gente sabe que vendrá la reconstrucción y la vida seguirá. Ahora no sabes qué pasará el próximo año o los que vienen", comentó.

 

“El modelo económico que generaba empleo en base a los servicios tiene que ser reestructurado. Hay mucha gente luchando por sobrevivir y cuando se acaben las medidas de estímulo, vendrá el descontento social, la rabia", cerró.