Carmen Barbas, médica de Brasil que contrajo coronavirusCarmen Barbas.

El coronavirus no da respiro a Brasil, el país latinoamericano más afectado por la pandemia y como en todos los países, el personal sanitario es uno de los más afectados ya que está en la primera fila de batalla.

 

Uno de los casos más conocidos fue la hospitalización de la neumóloga Carmen Valente Barbas. La médica se desempeña en los hospitales Das Clínicas y Albert Einstein, además es investigadora y profesora con 60 años de edad. Pero es conocida a nivel mundial por ser una experta en ventilación mecánica, un método utilizado en el tratamiento de casos graves de covid-19.

 

"Estábamos estudiando ventilación mecánica en pacientes con síndrome de incomodidad respiratoria aguda, SDRA. En ese momento, la tasa de mortalidad por este síndrome era del 70%. Los que trabajaban en cuidados intensivos se desanimaban porque la mayoría de los pacientes morían", comentó Carmen en diálogo con la BBC.

 

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"En la cirugía, cuando aplicas anestesia general, intubas y ventilas al paciente. Pero el pulmón dañado por ARDS tiene una distensibilidad menor, es más difícil. Cuando pones un alto volumen corriente, genera presiones muy altas en el sistema sistema respiratorio y terminas dañando más el pulmón", agregó.

 

Carmen y su grupo comenzaron a ventilar a los pacientes con un volumen corriente más bajo, entre otros ajustes. Desde entonces, la tasa de mortalidad de pacientes con SDRA se ha reducido al 30%.

 

Pero Carmen fue noticia en el último tiempo porque esa misma técnica que desarrolló, la terminó salvando cuando ella misma se contagió de coronavirus.

 

"Fui hospitalizada el 27 de marzo a la noche. El 29 de la mañana, me llevaron a la UCI y me intubaron porque tenía una insuficiencia respiratoria grave. Fui a la UCI. Todos mis colegas ya estaban allí, gente conocida", recuerda Carmen.

 

La técnica fue efectiva y Carmen Valente dejó la ventilación mecánica después de una semana, aunque pero permaneció hospitalizada por otros 18 días.

 

"Recuerdo que ya estaba sin tubos y apareció al amanecer y habló conmigo. Me habló de los colegas internacionales que habían enviado mensajes. Me contó que un médico que siempre nos ayudó, que trabaja y vive en Miami, lloró como un niño cuando se enteró de que el coronavirus me tenía entubada", recordó la especialista.

 

"Ellos (los científicos) no están seguros de si la inmunidad que adquieres después de enfermarte es permanente y si te defiende si te expones a una carga muy alta (del virus). A veces llego a lugares y la gente viene a besarme. Yo digo que no. '¡Pero si ya la tuviste!' Pero hasta que estemos seguros de las cosas, mantendremos el aislamiento", reflexionó.

 

"Creo que el gran problema con este virus es que no sabemos dónde está. No sabemos dónde están las personas asintomáticas que son positivas. Están circulando. Tenemos que hacer pruebas, diagnosticar quién tiene el virus y aislar a esas personas durante 14 días hasta que se reduzca la transmisión", cerró.