Daniel Scioli y Jair Bolsonaro, AGENCIA NADaniel Scioli y Jair Bolsonaro, AGENCIA NA.

*Por Daniel Scioli

Llegué a Brasil hace poco más de 7 meses con dos objetivos claros: recomponer el vínculo entre nuestros gobiernos y conseguir dólares genuinos para nuestro país a través del fomento de las exportaciones.

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Cuando arribé a Brasilia, los analistas afirmaban que Argentina y Brasil se encontraban en el peor momento de la relación política en los últimos 40 años. El presidente Alberto Fernández me envió con un claro mensaje: hacer lo que fuera necesario para recomponer la relación.

 

Ese objetivo está cumplido. El presidente Jair Bolsonaro, durante nuestra primer conversación, dio la orden de que todos los ministros de su gabinete se pusieran a disposición para trabajar en los temas bilaterales.

 

El pasado 30 de noviembre los presidentes Fernández y Bolsonaro tuvieron su primera conversación, en el marco del Día de la Amistad Argentino-Brasileña. Además, en las últimas semanas, Jair Bolsonaro confirmó su apoyo a las negociaciones que Argentina está llevando adelante con el FMI.

 

Esta recomposición política tendrá seguramente un impacto positivo para el Mercosur en los meses que vienen.

 

En cuanto a lo económico, cuando comencé mis funciones en Brasilia, China había sobrepasado a Brasil como primer socio comercial de la Argentina. Con el trabajo que hicimos junto a Cancillería, logramos que rápidamente nuestro país vecino recuperara su estatus de principal socio comercial. Esto es muy importante, sobre todo para las exportaciones industriales y las Pymes argentinas, para las cuales Brasil es el principal mercado.

 

Durante mis viajes a 10 estados que ya visité en Brasil, noté un denominador común: aún con el Mercosur en plena vigencia, existían trabas al comercio que tornaba difícil para los exportadores argentinos vender sus productos y servicios en Brasil.

 

Comenzamos a trabajar, en primer lugar, junto a Tereza Cristina, Ministra de Agricultura de Brasil, para derribar las barreras fitosanitarias, zoosanitarias y sanitarias que existían entre nuestros países. Este trabajo conjunto se coronó la semana pasada, cuando nuestro ministro Luis Basterra visitó Brasilia. Firmamos un acuerdo, se solucionaron 49 controversias que quedaban pendientes y, hoy en día, ya no quedan barreras sanitarias entre nuestros países.
Esto traerá un cambio real en nuestra balanza comercial. A manera de ejemplo, se reabrieron las exportaciones de uva fresca y uva a granel, que potenciará nuestras economías regionales, especialmente en San Juan y Mendoza.

 

También, luego de mis gestiones ante el Abogado General de la Unión y el Supremo Tribunal Federal de Brasil, volvimos a abrir el mercado de exportación de langostinos, que venía cerrado desde 2013: un mercado de 150 millones de dólares al año que dará ganancias a nuestros exportadores y traerá dólares genuinos al país.

 

Un capítulo aparte, que quiero mencionar, es el de mis visitas a las empresas de Brasil. Trabajando en conjunto con el Secretario de Industria Ariel Schale, quien había formado parte de mi gabinete en la provincia, detectamos numerosos casos de empresas brasileñas que hoy exportan a Argentina. Haciendo visitas personales y dialogando con sus dueños y directivos, estamos logrando que sustituyan estas importaciones, abran fábricas en nuestro país, contraten empleo argentino y produzcan localmente.

 

Son los ejemplos del Grupo Dass, que fabrica zapatillas en Misiones y Buenos Aires. Antes importaban el 60% de sus productos. Ahora redujeron sus importaciones al 40%, abrieron otra línea de producción en El Dorado (Misiones), y contratarán casi 100 nuevos empleados.
Otros casos son los de Beira Rio Calçados que, tras mi visita esta semana y la videoconferencia que tuvimos con el ministro Matías Kulfas, anunciaron que dejarán de importar 2 millones de pares de calzado desde Brasil y los producirán en Argentina.

 

También Peugeot anunció que triplicará sus exportaciones del modelo 208 desde Argentina a Brasil, durante mi visita a su planta industrial.

 

Estoy convencido que el trabajo en el terreno y el contacto directo con dirigentes políticos y empresarios en Brasil es la mejor manera para mostrarles todo lo que nuestro país tiene para ofrecer. Es una diplomacia política, ejecutiva y comercial. Ese es el espíritu que seguiré teniendo en mi misión en Brasil.

 

Embajador de Argentina en Brasil.