Kristalina Georgieva, FMI, NADirectora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, NA

El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la mayor inyección de recursos en su historia, con USD 650.000 millones destinados a ayudar a las naciones a lidiar con la creciente deuda y las consecuencias de la pandemia de coronavirus.

 

La creación de activos de reserva, conocidos como derechos especiales de giro (DEG), es la primera desde los USD 250.000 millones que emitió justo después de la crisis financiera mundial de 2009.

 

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, lo calificó como un “propulsor” que ayudará a impulsar la estabilidad económica mundial.

 

“La asignación de DEG beneficiará a todos los miembros, abordará la necesidad mundial de reservas a largo plazo, generará confianza y fomentará la resistencia y estabilidad de la economía mundial”, explicó Georgieva. “Ayudará particularmente a nuestros países más vulnerables que luchan por hacer frente al impacto de la crisis del COVID-19”, indicó.

 

El organismo de crédito define a los DEG como “un activo de reserva internacional que puede complementar los activos de reserva de los países miembros que participan en el Departamento de DEG”.

 

“Una asignación general de DEG debe ceñirse al objetivo de atender la necesidad mundial a largo plazo de complementar los activos de reserva y requiere la aprobación de la Junta de Gobernadores con una mayoría de 85% del total de votos. Una vez convenida, la asignación se distribuye a los países miembros en proporción a su cuota relativa en el FMI. Los miembros del FMI también pueden realizar entre sí intercambios voluntarios de DEG por monedas”, se detalla en el reglamento del FMI.

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