Alberto Fernández, AGENCIA NAAlberto Fernández, AGENCIA NA

El festejo del cumpleaños de Fabiola Yañez en la quinta presidencial en plena cuarentena por el coronavirus le dio un golpe duro a la palabra del mandatario.

 

En una editorial publicada en el Diario Clarin, el periodista Gonzalo Abascal analizó la situación y lo que puede significar en un momento tan relevante para su mandato, como son las elecciones de medio término.

 

“Eligió señalar a su mujer, Fabiola. “Convocó a una reunión con sus amigos y a un brindis que no debió haberse hecho”, admitió. No pareció la definición más sincera ni valiente. Y en todo caso, si así hubiese sido, su presencia en el festejo exime de responsabilidad a su mujer. “Viví un verdadero vértigo”, intentó justificar. ¿Y los miles que vivieron el vértigo de perder trabajos, negocios y familiares sin poder salir de sus casas ni festejar nada?”, inició el periodista.

 

“’No volverá a ocurrir’, buscó comprensión. La aclaración es ociosa. No puede volver a ocurrir porque es imposible que se reproduzcan las condiciones de aquel 14 de julio del año pasado. El momento de dar el ejemplo y acompañar la angustia del encierro era aquel. Y no lo dio. Ahora es tarde”, analizó.

 

“El episodio de la fiesta en Olivos confirma que el Presidente asume con frivolidad su investidura. Parece más preocupado por otros menesteres. Hace sólo dos meses se conocían las fotos de la artista mendocina Florencia Aise sentada en el sillón presidencial en la Casa Rosada, con él a su lado. Esta misma semana le envió un mensaje por Twitter al humorista Beto César. A esta altura las escenas que bordean el papelón parecen más costumbre que excepción”; escribió Abascal.

 

“Y para peor, la mentira. Horas antes de la aparición de las imágenes del cumpleaños de la Primera Dama, Alberto Fernández había asegurado que las reuniones y los ingresos a la Quinta de Olivos fueron por trabajo. Falso. La respuesta inicial fue similar a la del escándalo del Vacunatorio VIP: negarlo. Aquella vez la confesión de Horacio Verbitsky obligó a buscar el fusible de Ginés González García. Ahora las fotos iluminaron una verdad que se pretendió ocultar”, sentenció en la nota publicada en el Diario Clarin.

 

“Al mismo tiempo que con entusiasmo preelectoral y cierto apresuramiento algunos de sus fieles intentaban revitalizar la idea de la reelección, el Presidente le dio un golpe indisimulable a su credibilidad. Y esa realidad lo enfrenta, sobre todo, a sus propios aliados, con la Vicepresidenta en la primera línea. Quedan por delante dos años de gestión y Alberto Fernández dilapidó con errores no forzados una parte importante de su autoridad. Lo que viene será delicado. También le ofrece argumentos a la oposición a tres meses de la elección legislativa. El escenario es tan ofensivo para el ciudadano común que les alcanza con dejar hacer al Gobierno”; escribió.

 

“¿Lo ocurrido dañará electoralmente al oficialismo? Eso sólo se sabrá en noviembre. “Nos vamos a tener que hacer cargo del muerto que nos dejaron”, dijo Cristina el jueves, con la mirada puesta en lo que vendrá después de las elecciones. Acusaba a la herencia económica de Macri. Sin minimizar una crisis que la actual gestión agravó (el índice de pobreza creció a 42% y muchos lo calculan en 50%) lo que aparece agonizante es la credibilidad presidencial. De eso también deberá hacerse cargo la Vicepresidenta”, cerró su editorial.

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