Rescate de niños en cueva de Tailandia - Agencia NA

Luego de que se rescataran a 4 de los 12 chicos encerrados en una cueva de Tailandia, se espera que la otra parte del operativo se retome tras 10 horas pero la situación meteorológica no es alentadora y se teme que perjudique las tareas.

 

La primera jornada de salvamento concluyó con un éxito inesperado: el primer chico emergió de la cueva a las 17.40 (hora local), más de tres horas antes de lo planeado. El resto llegó de forma escalonada y todos fueron transportados en helicóptero al Hospital de Chiang Rai. Sólo uno está bajo observación médica y no se teme por su estado.

 

Tras el rescate de los primeros cuatro chicos, las labores se suspendieron y serán retomadas en un lapso de entre 10 y 20 horas, cuando los buzos hayan repuesto las reservas de aire comprimido. Pero el clima amenaza con impedir que las tareas se rotomen con normalidad.

Rescate de niños en cueva de Tailandia - Agencia NA

Noticias relacionadas

La lluvia cayó con fuerza en el área de la cueva Tham Luang en la provincia norteña de Chiang Rai el domingo y se espera un clima tormentoso para las próximas dos semanas, lo que agrava los riesgos en lo que se ha llamado una "guerra con agua y tiempo" para salvar al equipo.

 

Los niños, de entre 11 y 16 años, desaparecieron junto a su entrenador de fútbol, de 25 años, tras un entrenamiento el 23 de junio, cuando fueron a explorar las cuevas cerca de la frontera con Myanmar para celebrar el cumpleaños de uno de los niños.

 

Rescatarlos a todos podría llevar entre tres y cuatro días en función del tiempo, dijo previamente un comandante del ejército que participa en la operación.

 

Los equipos de rescate han ensayado el plan durante varios días, dijo Narongsak y lograron drenar parte del agua en las cuevas pero tenían que actuar con rapidez.

 

"Si esperamos y cae la lluvia en los próximos días, estaremos cansados ​​de nuevo por el bombeo y nuestra preparación se reduciría. Si ese es el caso, entonces tenemos que volver a evaluar la situación", dijo.

 

Para escapar, los niños deben sumergirse a través de oscuros y estrechos pasadizos que a veces no tienen más de 0,6 metros de ancho, lo que ha supuesto un desafío para algunos de los buceadores de cuevas más importantes del mundo.