Elecciones en Bolivia, escrutinio, REUTERESA 48 horas de las elecciones, aún no hay datos oficiales - REUTERS

La violencia y los choques entre opositores y oficialistas en Bolivia se extendió durante la pasada noche por la incertidumbre generada por la interrupción en la carga de los resultados provisionales de las elecciones presidenciales que, sin embargo, muestran al actual mandatario y candidato a la reelección, Evo Morales, como ganador pero sin evitar una segunda vuelta.

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Los incidentes se produjeron en La Paz, frente al hotel donde se realiza el recuento, en Sucre, capital del país, Cochabamba, Tarija, Oruro y otras ciudades.

 

La sede regional del tribunal electoral en Potosí fue incendiada, mientras que otras en varias regiones sufrieron ataques.


Los detractores de Morales se enfrentaron a la policía y a simpatizantes del partido del presidente, el Movimiento al Socialismo (MAS).

 

La lenta difusión por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de un resultado preliminar no oficial, que se interrumpió durante horas y que cuando se reactivó colocó al actual presidente como ganador en primera vuelta por apenas unas décimas, desató las protestas.

 

De acuerdo con los últimos datos publicados por el Tribunal Supremo Electoral, pasadas las 8, Morales contaba con el 46,4 por ciento de los votos y Carlos Mesa, el candidato de la oposición, con el 37,07. Si bien la diferencia es escasa, no le da al mandatario el apoyo suficiente para evitar la segunda vuelta. De todos modos lo que resta contabilizar del escrutinio podría determinar lo contrario.

Evo Morales y Carlos Mesa, elecciones en BoliviaEvo Morales y Carlos Mesa, los candidatos de Bolivia - REUTERS


Un día antes, Mesa -un expresidente que después de dos años de gobierno se vio forzado a renunciar por protestas- había celebrado el pase a una segunda vuelta con el recuento oficial con casi el 84% de los votos mostró que a Morales no le habían alcanzado los sufragios para consagrarse.

 

Pero Morales, quien ganó sus tres periodos anteriores con mayorías sólidas, insistió el domingo en la noche que los votos de las zonas rurales le darían una victoria absoluta.

 

La incertidumbre provocó protestas en el país sudamericano y observadores electorales y diplomáticos internacionales temían que se desencadenaran el tipo de manifestaciones violentas y disturbios que han sacudido a Chile y Ecuador recientemente.

 

"El resultado está en entredicho y hay aprontes de conflicto. Se podría desatar un clima que de la tensión pase a la convulsión", dijo el analista político boliviano Franklin Pareja.

 

Manifestantes incendiaron por la noche los tribunales electorales departamentales de las ciudad de Sucre y de la localidad de Tarija, según imágenes de televisión.


Para hoy se prevé una protesta mayor y más organizada. El sindicato de médicos, que mantuvo una huelga de más de un mes por reivindicaciones laborales, anunció movilizaciones en todo el país. "Hoy se juega la democracia", dijo su líder, Luis Larrea. Fernando Camacho, presidente del poderoso Comité Pro-Santa Cruz (rica región del este del país), un colectivo de derechas que agrupa desde empresarios hasta asociaciones de vecinos, llamó a "bloquear el país".