Jeanine Añez en Bolivia, REUTERSJeanine Áñez en Bolivia, REUTERS

El Gobierno interino de Bolivia inició conversaciones con legisladores del ex mandatario Evo Morales, actualmente asilado en México, en busca de una solución a la grave crisis política que vive el país andino.

 

El diálogo comenzó luego de que la presidenta provisional, Jeanine Áñez, dijera más temprano que Morales no está habilitado para postularse en unas nuevas elecciones que aún no tienen fecha establecida.

 

"También vamos a conversar con ellos, estamos en una mesa de diálogo (...) Lo que queremos lograr es la pacificación del país", dijo a periodistas el flamante ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, en referencia a los legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS, el partido de Morales).

 

Noticias relacionadas

Justiniano dijo que incluso el Gobierno podría permitir el retorno a Bolivia de Morales.

 

"No tiene problema (para regresar), es un ciudadano más", sostuvo.

 

Las declaraciones conciliadoras del ministro tuvieron lugar después de las fuertes palabras que tuvo Áñez para el ex mandatario.

 

"Evo Morales no está habilitado para un cuarto mandato, por eso ha sido toda esta convulsión, por eso ha habido tantas manifestaciones de los bolivianos en las calles", dijo más temprano Áñez en una conferencia de prensa.

 

El conflicto se aceleró luego de las denuncias de irregularidades en las elección de octubre, confirmadas el domingo por la Organización de los Estados Americanos (OEA), que desembocaron en la renuncia de Morales, que denunció un golpe de Estado en su contra.

 

La salida del líder indigenista -que ganó los comicios pero que no habría logrado evitar un balotaje, según las denuncias- continúa generando tensión entre sus seguidores y opositores. El miércoles, la Fiscalía General del Estado reportó siete fallecidos desde el inicio del conflicto en octubre.

 

En tanto, la petrolera estatal YPFB informó que no puede despachar combustibles en el departamento de La Paz debido al conflicto.