Vacuna contra el coronavirus, ReutersREUTERS

POR MANUEL CASTRO

Y finalmente volvió. Lo hizo fiel a su estilo. Como un guerrero herido en la batalla. Pero un guerrero al fin de cuentas. Es el típico vaquero. Donald Trump volvió a la Casa Blanca donde seguirá su tratamiento.

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Dijo: “No le tengan miedo al virus. Estaré pronto en campaña”.

 

En realidad la campaña nunca terminó. La economía, la salud y la ley y el orden son las cuestiones. Sobre todo con respecto a la salud y los medicamentos para combatir este virus del que todos hablan y poco se sabe (incluyendo a la OMS).

 

Las vacunas son otro campo de batalla electoral. Trump la necesita antes del 3 de noviembre. Moderna y Pfeizer pelean por la aprobación de la vacuna que en cuanto esté Trump dijo que sería enviada a todos los estados del país. Aunque en los EE.UU la vacuna de Oxford está siendo relegada. Los laboratorios juegan su juego. Pfeizer señaló que podría estar hacia fin de año.

 

En realidad todos los gobiernos quieren la vacuna o un medicamento lo antes posible. No solo es la salud sino la destrucción de la economía a escala planetaria. La salud es necesaria (esto es una obviedad) pero sin dinero… poco se puede hacer.

Vacuna contra el coronavirus, Rusia, NAREUTERS 

Debido al apuro los laboratorios desean que los gobiernos se responsabilicen de problemas que pudieran surgir, sobre todo teniendo en cuenta lo señalado por la UNESCO en 2005 con su Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos avalado por 193 naciones.

 

Mientras se completan las fases que otorguen esa seguridad miles de voluntarios en distintos países se han ofrecido para las pruebas.

 

Rusia ya empezó a vacunar y tiene una segunda, la del laboratorio Pektor, en fase tres. Para algunos la Sputnit está dando buenos resultados.

 

La diferencia entre la vacuna de Oxford y las de Moderna y Pfeizer, el enfriamiento, los costos y las dosis. La de Oxford sería en dos dosis. De hecho ya ha sido homologada en Europa.

 

Moderna espera resultados rápidos para fin de año o tal vez para el mes de abril. Pero como todo el asunto se ha politizado demasiado, las empresas han señalado que han decidido seguir los tiempos de la ciencia y no los de la política.