Cáucaso, reservistas armenios en la zona de conflicto, REUTERSReservistas armenios en la zona de conflicto. REUTERS

POR MANUEL CASTRO

Región de tensiones e intereses económicos, políticos y religiosos. Con aliados que aún se miran de reojo.

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Rusia sigue con sus objetivos, el hecho de tener territorios que le mantengan el aislamiento necesario para su defensa y por otro lado la salida a mares cálidos para su comercio. Rusia sigue fuerte en la zona.

 

Más allá de esto siempre ha habido conflictos internos, Osetia, Abjasia, Nagorno Karabaj, Armenia que tuvo una guerra con Azerbaiyán por el enclave de Nagorno tras la disolución de la URSS y en cuyo conflicto murieron unos 25.000 armenios y azeríes. Rusia impuso un alto al fuego en 1994. Rusia tiene vínculos históricos con Armenia, religioso y cultural diferente con Azerbaiyán que es musulmán, pero el combustible atraviesa este último país. Y también están Turquía e Irán.

 

Como se ve los desencuentros vienen de lejos. Una nueva guerra entre Armenia y Azerbaiyán comenzó el 27 de septiembre por Nagorno Karabaj, étnicamente armenio e independiente de hecho. Cosa que los azeríes no aceptan. Se habla de la participación de mercenarios avalados por Turquía, de acusaciones de rompimientos de treguas, de ataques y traiciones.

 

Los últimos datos proporcionados por los azeríes hablan de un ataque con misiles que ocasionaron la muerte de casi 20 personas y heridas a unas 60. Desde el comienzo de los combates ya han muerto unas 100. Este sería el ataque contra civiles más duro desde que todo empezó.

 

Armenia niega las acusaciones.

 

Las acusaciones de no respetar el “alto al fuego” son mutuas.

 

Ahora Irán ha decidido tomar la iniciativa. Frenar la escalada del conflicto. Irán ve a Turquía como competidor en la zona, pero también los turcos enfrentan a los rusos por el control de las rutas para exportar combustibles. El hecho es que la influencia turca cada vez es mayor en Azerbaiyán y eso no le gusta ni a los iraníes ni a los rusos.

 

Sea lo que fuere ahora Irán con su ministro de exteriores a la cabeza ha iniciado una serie de conversaciones en Bakú que seguirán después en Moscú, Ereván y Ankara.

 

El resultado de todo esto es absolutamente incierto.